El Forjista
Mauricio Macri era presidente de Sideco y el ex locutor Juan Carlos Rousselot era intendente de la localidad bonaerense de Morón, los presentó Mario Caserta que tiempo después fue preso acusado de lavar dinero del narcotráfico, Caserta también conectó a Macri con Carlos Menem.
El 30 de diciembre de 1988 Macri y Rousselot acordaron un proyecto para construir cloacas en Morón, cuando se conocieron detalles de dicho convenio fue cuestionado por el Concejo Deliberante que lo consideró fraudulento porque se realizó de apuro, se lo contrató directamente sin convocar a una licitación y el peso de la financiación de la obra recaía en los vecinos que debieron abonar un precio considerado abusivo.
A los efectos de pagar esta obra los vecinos podían sufrir incrementos de tarifas que duplicaban el índice de inflación que ya era elevada, la Municipalidad debía pagar parte de la morosidad de los vecinos y sus propiedades podían ser ejecutadas si entraban en mora.
El costo de la obra estuvo fijado en 400 millones de dólares, pero terminaría costando 1.000 millones, este convenio comprometía a la municipalidad y a los vecinos por 22 años.
El Concejo Deliberante que no fue consultado, terminó oponiéndose y a los 70 días de la firma el convenio cayó porque ese organismo se negó autorizar los pagos comprometidos.
Debido a las irregularidades detectadas en ese convenio que era puro beneficio para la empresa y costoso para el municipio y los vecinos, el Concejo Deliberante procedió a destituir al intendente y se iniciaron causas judiciales.
Como Rousselot era un hombre de confianza de Carlos Menem que estaba asumiendo la presidencia, fue designado embajador en Paraguay.
Por su parte la Corte Suprema menemista anuló las causas contra Rousselot lo que le permitió volver a presentarse como candidato a intendente de Morón en 1991 para lo que fue reelecto ese año y otra vez de 1995.
Pero otra vez acusado de malversación de fondos fue destituido en 1998 y debió pasar un tiempo preso en 1999.
A pesar de la caída del convenio la relación entre Macri y Rousselot siguió siendo buena, una muestra fue que el 8 de septiembre de 1991, tres días después de haber sido liberado del secuestro que padeció, Mauricio Macri llamó a Rousselot para felicitarlo por haber ganado la reelección como intendente de Morón.