El Forjista

Sarmiento, el prócer de la oligarquía

 

Capítulo 2  - Un  niño ejemplar

La ciudad de San Juan donde nació Sarmiento tenía 3.000 habitantes, su principal producción consistía en artesanías que elaboraban ponchos y telas, que tenían un limitado intercambio con Chile. No existían escuelas públicas, las mujeres por lo general no sabían ni leer ni escribir, los chicos aprendían las primeras letras de sus padres o por los sacerdotes que eran prácticamente los únicos con alguna educación.

El 21 de noviembre de 1801 se produjo el casamiento entre Paula Albarracín y José  Clemente Sarmiento para constituir un humilde hogar en donde nacieron 15 hijos de los cuales sólo sobrevivieron 6, aunque uno de ellos falleció a los 11 años.

Doña Paula fue el principal sustento de la familia, tejía ponchos y medias, también dominaba el arte de teñir telas, fue inmortalizada por su hijo que la homenajeó en su obra.

El 14 de febrero de 1811 nació Domingo Faustino, al poco tiempo de nacer su padre partió hacia Tucumán para incorporarse al Ejército del Norte del cual acababa de hacerse cargo el General Manuel Belgrano.

A Domingo le enseñó a leer uno de sus tíos que era sacerdote, José Eufrasio de Quiroga Sarmiento, hermano de su padre, a los cinco años ingresa a la única escuela pública de la provincia, ahí permanece entre 1816 y 1824, según relató él mismo durante todo ese período no faltó un solo día a clase, comenzando una trayectoria para convertirse en un ejemplo que sería impuesto a muchas generaciones de alumnos.

En 1817 el General San Martín cruzó Los Andes, entre sus tropas viajaba el padre de Domingo, el 12 de febrero las armas patriotas logran el triunfo de Chacabuco, luego de ese combate José Clemente regresó a San Juan con prisioneros tomados durante la batalla.

En 1820 Domingo es llevado por su padre a Córdoba para incorporarse al Colegio de Monserrat pero problemas de salud lo obligan a dejar los estudios y regresar a su provincia.

A los trece años concluye sus estudios en la escuela y se dedica a estudiar latín y geografía con el hijo de una prima de su madre, el sacerdote José de Oro en cuya finca se instala el joven.

A los quince años es contratado por el ingeniero francés Víctor Barreau que era funcionario provincial de la oficina de ingenieros, en esa labor aprende geometría y a confeccionar planos, pero ese trabajo apenas le dura tres meses. El gobierno provincial de corte unitario decide desterrar al ingeniero como poco tiempo antes lo había realizado con José de Oro porque ambos tenían simpatías por el Partido Federal.

Hacia fines de 1825 parte hacia San Francisco del Monte, San Luis, donde se encontraba José de Oro, ahí colaboró con su mentor en la fundación de una escuela.

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