El Forjista

Juan Domingo Perón

Capítulo 35 - El gobierno después de Eva

Sin duda el fallecimiento de Eva significó un duro golpe para su esposo en lo personal, pero también implicó un shock para la marcha del gobierno popular.

Eva se había impuesto dos tareas fundamentales: la relación con el Movimiento Obrero y la ayuda social a través de La Fundación, en un principio Perón intentó reemplazarla reuniéndose un par de veces en la semana con los gremios, pero sus múltiples tareas le impidieron continuar con esos encuentros.

También intentó concurrir al Ministerio de Trabajo para atender los reclamos de los sectores más desprotegidos, pero concluyó delegando esa tarea en uno de sus hombres de mayor confianza Atilio Renzi, mientras que la presidencia del Partido Peronista Femenino fue delegada en la diputada Delia Parodi.

También ocurrió que muchas de las personas de mayor confianza de Eva fueron desplazadas, el primero en sufrir las consecuencias fue el Secretario General de la CGT José Espejo, que en el acto del 17 de octubre de 1952, el primero sin Eva Perón, fue silbado por parte de la concurrencia, lo que provocó su renuncia a los pocos días siendo designado Eduardo Vuletich en su reemplazo.

En ese acto se leyó un documento fechado el 29 de junio que es considerado el último deseo de Eva Perón, expresaba ahí: “Quiero que todos mis bienes queden a disposición de Perón, como representante soberano y único del pueblo. Yo considero que mis bienes son patrimonio del pueblo y del movimiento peronista que es también del pueblo, y que todos mis derechos como autora de La Razón de mi vida y Mi Mensaje, cuando se publique sean también considerados como propiedad absoluta de Perón y el pueblo argentino…” (1)

Héctor Cámpora, un hombre de extrema confianza de Eva y un símbolo de lealtad, es reemplazado como presidente de la Cámara de Diputados y designado embajador.

Pero tal vez lo que a la larga le provocará mayor daño la gobierno, daño auto infligido, fue el alejamiento y las calumnias posteriores sobre una de las figuras más importantes del peronismo el gobernador de Buenos Aires, Domingo Mercante.

En la provincia de Buenos Aires no existía la posibilidad de reelección, cumplido su mandato en 1952 dejó el gobierno siendo reemplazado por Aloé, quien comenzó una investigación que en realidad fue una persecución contra la gestión anterior.

EL 30 de abril de 1953 Mercante fue expulsado del peronismo por obstruccionismo, deslealtad, falta de ética y difusión de falsos rumores. Todas acusaciones incomprobables y sin fundamento alguno. Su ministro de Educación Julio César Avanza es detenido.

Mercante no era cualquier dirigente, si uno lee los discursos de Eva Perón se puede verificar que siempre que nombraba a Perón también lo hacía con Mercante, ubicándolos casi al mismo nivel, o para ser mas precisos, a Mercante apenas un peldaño abajo.

Eva lo había llamado “el corazón de Perón”, cuando ella viaja a España le escribe una carta a Perón donde le dice que se mantuviera al lado de Mercante en quien debía confiar por su reconocida lealtad.

Es difícil saber qué fue lo que pasó realmente que produjo este alejamiento primero y luego ataques injustificados contra Mercante, algunos señalan que no se mostró demasiado entusiasmado con aprobar el artículo 77 de la reforma de la Constitución que permitía la reelección de Perón, tal vez esperando ser el designado a reemplazarlo, no obstante aún después de la Constituyente la relación continuó siendo normal.

Según Galasso el distanciamiento se produjo entre abril y mayo de 1950, y la razón, según este historiador, se debía a que Perón no quería ningún posible competidor a su liderazgo y por eso Mercante fue alejado, sea cual fuera la razón fue un error, que se pagará caro cuando el peronismo acosado por los sectores oligárquicos e imperialistas esté imposibilitado de dar una respuesta contundente producto de unos dirigentes que no estuvieron a la altura de los acontecimientos.

Hubo otro incidente vinculado a la familia de Eva Perón que se inició cuando una afamada actriz de la época, Malisa Zinny intercedió ante el presidente para exponerle un problema que estaba preocupando a amplios sectores producto de la especulación y el mercado negro vinculado con el mercado de la carne, un producto que forma parte de la canasta básica de alimentos.

Perón ordena de inmediato una investigación sobre el asunto, designando al teniente coronel Jorge García Altabe y al mayor Ignacio Cialzetta, los militares le entregaron un informe el 6 de abril de 1953, denunciando la participación en las maniobras del hermano de Eva, Juan Duarte, éste tenía una estancia en Monte y varias propiedades.

Perón designa para hacerse cargo de la investigación al general Justo León Bengoa, el resultado consistió en que se comprobó que Duarte había participado en los negocios especulativos con la carne e incorporaba un listado con las posesiones del Juan Duarte, al enterarse que era investigado le envía una carta a Perón donde se declara fiel al gobierno que lidera su cuñado y renuncia a la Secretaría Privada siendo designado en su reemplazo Orlando Bertolini, casado con una de las hermanas de Eva.

Bengoa allana la Secretaría Privada e incauta documentación donde surge clara su participación en el negocio de la carne, Bengoa le informa al presidente y éste habla con Juan Duarte para solicitarle que al día siguiente se presente ante Bengoa.

El 8 por la noche Perón da un mensaje donde denunció la especulación y la voluntad de luchar contra la corrupción: “Nuestros adversarios saben perfectamente bien que para alterar el estado político del país, es necesario crear en la masa popular un descontento ¿Cuál es la única manera que se puede utilizar para crear este descontento? Producir un hecho de esta naturaleza: privar a la población de su alimento principal y aumentar los precios en el otro sector, de forma que se produzca un malestar natural en la masa, que se ve privada de una de sus necesidades elementales. Y convengamos que lo han conseguido en parte porque lógicamente eso trajo una reacción popular. Pero este plan no termina allí, señores sino qe simultáneamente con ello los hemos visto nosotros frente a un sinnúmero de rumores”. (2)

Perón señaló en el mismo discurso: “He de terminar con todo aquel que esté coimeando o esté robando en el gobierno. He ordenado una investigación en la Presidencia de la República para establecer la responsabilidad de cada uno, empezando por mi…” Para Luna esto mostraba “Su discurso era el de un hombre que casi había perdido el control; una mezcla de diatribas, dislates, exageraciones y condolencias hacia sí mismo que revelaban una peligrosa inestabilidad emocional, pero también una firme decisión de castigar a quienes lucraban a sus espaldas”. (3)

Pero en la mañana del 9 de abril Juan Duarte es encontrado muerto en su departamento con un tiro en la sien, todo hace suponer que se trató de un suicidio, sobre la mesa de luz se encontró una carta dirigida a Perón que decía: “Mi querido general Perón: la maldad de algunos traidores de Perón, del pueblo trabajador que es el que lo ama a usted con sinceridad y los enemigos de la Patria, me ha querido separar de usted, enconados por  saber lo mucho que me quiere y lo leal que le soy; para ello recurren a difamarme y lo consiguieron, me llenaron de vergüenza pero no pudieron separarme de usted; desde mi renuncia, usted fue tan amigo como siempre y esta aflicción suya de estos días por mí, me pagó con creces el mal que ellos me causaron. He sido honesto y nadie podrá probar lo contrario”.(4)

Y concluía: “Vine con Eva, me voy con ella, gritando viva Perón, viva la Patria, y que Dios y su pueblo lo acompañen para siempre. Mi último abrazo para mi madre y para Usted. Juan. R Duarte Perdón por la letra, perdón por todo”.(5)

La oposición vio otra oportunidad para atacar al gobierno acusando al gobierno de haber asesinado a Juan Duarte, pero incluso las investigaciones realizadas luego del derrocamiento de Perón no pudieron demostrar algo distinto a un suicidio.

Lo que debería ser mostrado como un ejemplo de que no había privilegiados que podían delinquir con impunidad, es sin embargo trastocado, Félix Luna da vuelta la argumentación para señalar que a Perón sólo le preocupaba los hechos de corrupción que trascendían, a los otros no les daba ninguna importancia, no creemos que fuera así, pero aceptando lo que señala el historiador radical, eso sería un inmenso adelanto con respecto a gobierno anteriores y posteriores que aún cuando los casos fueron denunciados, nada se hizo por investigarlos.

Sin embargo para Félix Luna no existen dudas que Juan Duarte se suicidó: “Los indicios de que Duarte realmente se suicidó son, sin embargo, convincentes” (6) En cambio la revista norteamicana Times forzó los acontecimientos para intentar señalar que Duarte fue asesinado de igual manera que lo señala Joseph Page, extrañamente basándose en investigaciones de la autodenominada Revolución Libertadora, insiste en que que Duarte fue asesinado.

No hubo indicio alguno en ese sentido, lo que sí ocurrió fue un aprovechamiento de la oposición para embestir contra el gobierno, con un cinismo desmesurado porque siempre mostraron el mayor de los desprecios por el cuñado del presidente, pero de repente lo intentaron convertir en una especie de mártir.

El 30 de mayo de 1953 muere la madre de Perón, Juana Sosa, de quién estaba distanciado, sin embargo concurrió al sepelio, a pesar de que se hizo correr el rumor que no había estado presente.

A su hermano Tomás lo veía esporádicamente, lo había designado director del Zoológico por el cariño que siempre había mostrado por los animales, fallece el 13 de enero de 1955, por lo que al producirse el golpe de Estado que lo derroca el presidente era un hombre casi sin familia.

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(1) Joseph Page. Perón. Una biografía. Editorial Sudamericana. Edición en e-book pag. 356 y 357

(2) Felix Luna. Perón y Su Tiempo. Tomo III El régimen exhausto 1953 1955 Edit. Sudamericana 1986 pag 35

(3) Idem pag. 36

(4) Norberto Galasso. Perón. Formación. Ascenso y Caída 1893 1955. Tomo I Colihue 2011 pag. 632

(5) Idem pag. 633 y 634

(6) Félix Luna Tomo III pag. 39

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