El Forjista

Las razones de Eva Perón

Capítulo 31 - "Nos sobran alcahuetes y nos faltan revolucionarios"

 

 

 

 

 

 

 

 


 

El 25 de abril de 1952 juraron las 6 senadoras, 23 diputadas y 3 delegadas de los territorios nacionales, además en 10 provincias se sumaron 109 legisladoras provinciales, todas ellas eran peronistas para vergüenza de la oposición cegada por el odio que enfrentó aún las medidas más progresistas del peronismo.

Pasando por encima del consejo de todos sus allegados participó del acto del 1° de mayo, durante todo su trascurso Perón la sostuvo de la cintura, al finalizar tenía 40 grados de fiebre.

El 7 de mayo cumplió 33 años, el Congreso la designó “Jefa Espiritual de la Nación”, mientras que el territorio nacional de La Pampa que pasó a ser provincia se llamó Eva Perón, de igual manera que las ciudades de Quilmes y La Plata.

Cafiero que fue un joven ministro del segundo gobierno de Perón contó una anécdota con Eva que sucedió cuando ella se encontraba enferma y guardaba cama gran parte del  tiempo. Alguien le había dicho erróneamente al ministro que Perón vería con buenos ojos que designara al Coronel Benito Bernalcázar en algún puesto dependiente de su ministerio por lo que lo designó en la Junta Nacional de Carnes.

Eva lo mandó a llamar a la Residencia y lo encaró duramente porque era contraria a esa designación acusando al coronel de traidor y también le advierte, sabiendo los vínculos de Cafiero con la Iglesia, que sus amigos clericales andaban conspirando contra el gobierno, aunque Cafiero no lo dice es posible que este cuestionamiento también haya sido una advertencia para el mismo ministro.

Eva le disparó la siguiente contundente frase: “¿Se acuerda que le dije de mi esperanza en usted y en los jóvenes? No se equivoque, Cafiero usted es uno de esos jóvenes. No quisiera que me defraude…”.

El ministro intentó explicar que el designado era cercano a Perón y Eva lo cortó diciendo: “-Cercano, nada, Cafiero. ¿Sabe cuántos traidores hay al lado de Perón? ¿O usted no sabe que nos sobran alcahuetes y nos faltan revolucionarios? Usted es joven, pero no es tonto ¿Sabe usted lo que significa lealtad?”.

Luego continuó con un párrafo que podríamos considerar profético: “-¿Sabe lo que yo sería capaz de hacer por Perón? Ahora mismo, mandaría al diablo a los médicos que no me curan y me iría de rodillas a Luján a rezar por el General. Porque él es la única esperanza de este pueblo. La única razón de ser de los pobres y humildes de la Patria. Sin él, los oligarcas y los vendepatrias van a vivir la hora de la venganza. Acuérdese de lo que le estoy diciendo. Usted lo va a ver y yo no. Esa es mi única tristeza”.

El golpe de estado de 1955 le dio la razón, a continuación le mostró parte del escrito que se conocería como “Mi mensaje”, como mucho después de su muerte se dudó sobre la veracidad de este texto, esta mención de Cafiero confirma su existencia.

Al mostrarle ese trabajo le dijo: “-Vea, estoy escribiendo algunas cosas antes de morir para advertir al pueblo los días que vienen y los peligros que corren…”.

Cafiero reflexionó: “Adiviné su escritura despareja y alterada en cada una de las hojas. Me leyó textos que me sobresaltaron. Eran muy duros, casi incendiarios, contra los militares y ciertas jerarquías de la Iglesia”.

Luego de la reunión Cafiero fue a la casa de sus padres a almorzar, mientras estaba comiendo recibió una llamada de Eva que se disculpó por haber hablado con bastante dureza y se disculpó: “-Cafiero, le pido perdón. No he estado bien con usted. Quiero que sepa que yo soy muy católica. Que tengo tres devociones en mi vida: la virgen de Luján, el General Perón y los trabajadores argentinos…Pero hay curas… y hay militares traidores que se dicen peronistas. Ellos están agazapados a la espera del zarpazo que nos arranque estos años de felicidad… Nunca se olvide de esto… Sea siempre leal a Perón… La lealtad es el mayor valor de los peronistas. Por eso, el 17 de octubre, nuestro día, es el Día de la Lealtad…Comprenda mi enojo… Mi amor por Perón y el pueblo pueden más que todo…”.

En ese momento rompió en llanto, fue la última vez que Cafiero habló con ella, que a continuación procedió a suspender la designación del funcionario cuestionado.

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