El Forjista

Las razones de Eva Perón

Capítulo 2 - Actriz en Buenos Aires

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

En la ciudad de Buenos Aires se encontraba su hermano Juan que estaba cumpliendo con el servicio militar, pero Eva debía arreglárselas por sí misma en una ciudad inmensa y desconocida, los primeros meses los pasó en una pensión del barrio de Congreso.

Fueron días duros, pero eso no le impidió seguir soñando con llegar a ser una estrella, al parecer no tuvo demasiadas dificultades para conseguir un trabajo como actriz, debutó el 28 de marzo de 1935 en el Teatro de la Comedia ubicado en Carlos Pellegrini 248, en la compañía de Eva Franco con la obra “La señora de Pérez” y en junio en la comedia “Cada casa es un mundo”.

Sin embargo estos primeros trabajos eran ocasionales, en pequeños papeles sin diálogo y con un ingreso económico que apenas si alcanzaba para lo más elemental, debe tenerse en cuenta que prácticamente no existían derechos laborales de ningún tipo, mucho menos para los actores.  

En noviembre de 1935 fue convocada para la obra “Madame San Gene” donde también actuaba una gloria del teatro argentino, la actriz  Lola Membrives, siguió trabajando en la compañía de Eva Franco hasta enero de 1936.

En mayo de ese año comenzó a trabajar en la Compañía de Pepita Muñoz incorporándose para realizar una gira por todo el país cuando apenas tenía 17 años. Durante la gira ocurrió un incidente que mostró su predisposición a preocuparse por los demás, un actor fue hospitalizado y el director de la compañía le prohibió a los actores visitarlo para evitar el contagio, Eva desobedeció, considerando que no podía dejar sólo a un compañero en dificultades, pero contrajo la enfermedad y debió dejar de trabajar por varios días.

La gira concluyó en septiembre de 1936 y en el mes de diciembre se incorporó a la compañía de Pablo Suero con la obra “Los inocentes” que estaba basada en un trabajo de Lilian Hellman que era la esposa del afamado escritor Dashiell Hammet.

A continuación consiguió un pequeño papel en la obra “La fiesta de Juan Manuel” que estaba ambientada en la época de Rosas y que Alberto Vacarezza montó al aire libre. Durante un tiempo usó el nombre artístico de Eva Durante, utilizando el apellido de un actor y cantante norteamericano con mucho éxito por esos años.

También trabajó bajo las órdenes de Armando Discépolo en la obra “La nueva colonia” de Pirandello que fue estrenada en el Teatro Politeama de Corrientes 1478 el 5 de marzo de 1937 con la intención de homenajear a Pirandello al cumplirse un año de su muerte.

Comenzó a incursionar en el cine en un pequeño papel en la película “Segundos afuera” que fue protagonizada por Pablo Palitos y Pedro Quartucci, con este último también trabajó en la película “Una novia en apuros” de 1941.

De su relación con Pedro Quartucci hubo repercusiones muchos años después cuando ambos habían muerto, durante el año 1999 la señora Nilda Quartucci, hija del actor, se presentó en una demanda por filiación pues decía que a los 28 años se había enterado que era hija de Eva Perón.

Nilda  había nacido en 1940 y solicitaba un estudio de ADN para confirmar esa relación y convertirse en heredera legal de Eva, para lo cual se basaba en una nota escrita en 1993 por la viuda de Quartucci donde le decía que no era hija suya sino de Eva, afirmando que un día su padre trajo una niña diciendo que debían inscribirla como propia y que tiempo después reconoció que era hija suya y de Eva.

El historiador Fermín Chávez afirmó que había seguido detalladamente la vida de Eva durante ese año y que era imposible que hubiera estado embarazada y tenido un parto. Cuando supuestamente tenía ocho meses de embarazo estaba trabajando en una obra y al terminarla comenzó inmediatamente con su actuación en otra. Luego del resultado del estudio de ADN, los jueces intervinientes determinaron que Nilda no tenía ningún vínculo biológico con Pedro Quartucci por lo que era imposible que fuera hija de una relación con Eva.  

Eva ingresó a trabajar a Radio Belgrano en marzo de 1937 para participar en una obra de Ferradás Campos y luego trabajó en un sainete que protagonizaba Leonor Rinaldi, con la incorporación a la radio comenzó a cobrar un salario que aunque exiguo, era seguro.

Ingresó a la compañía de Comedias y Sainetes de Leonor Rinaldi donde participó en la obra “No hay suegra como la mía” que permaneció en cartel hasta marzo de 1938, luego gracias a su amiga Pierina Dealessi se incorporó al elenco de “La gruta de la fortuna” en el teatro Liceo.

En esta obra también trabajó el  actor Marcos Zucker que al referirse a su compañera explicó que: “Le costaba mucho vivir de su labor. Supongo que llegó con algunos pesitos, pero vivía malamente porque la cosas no salían como ella quería”.

Después Eva pasó a la compañía de otra destacada actriz, Camila Quiroga, debutando en la obra “Mercado de amor en Argelia”, en la cual también participaba Ada Pampín que fue su compañera de pensión.

Pierina Dealessi que se convirtió en su gran amiga y que fue una de las personas que ayudó a Eva cada vez que estuvo a su alcance poder hacerlo, explicó como eran aquellos años de la vida de Eva: “Me daba pena verla tan desamparada y físicamente mal. La invité a que se quedara en mi  casa para no tener que viajar sola a las tres de la mañana a su pensión tan lejana (en la Boca) y ella aceptó. La llevé a un médico que le recetó vitaminas, pero nunca quiso tomarlas”.

También la describió físicamente y en su actividad actoral: “Era tan flaquita que no se sabía si iba o venía...Entre el hambre, la miseria y el descuido tenía siempre las manos frías y transpiradas. Como actriz era muy floja. Muy fría, un témpano. No era de las muchachas que despiertan pasiones”.

Dealessi explicó como eran aquellos tiempos tan duros para los actores porque no tenían días de descanso y los domingos había que realizar cuatro funciones.  

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