El Forjista

Las convicciones de Erich Fromm

Capítulo 10 - Otras influencias

Si nos hemos extendido en analizar las distintas fuentes que ayudaron a conformar el pensamiento de Fromm es porque intentamos mostrar en toda su riqueza la muy diversa confluencia de ideas, de muy variados orígenes, y del que surgió uno de los espíritus más críticos de su sociedad, alejado de cualquier prejuicio que nublara la posibilidad de mostrarnos la realidad social en todos sus matices.

Aún resta conocer a varios, pero sería imposible mencionarlos a todos, principalmente porque dedicó mucho de su tiempo a leer y estudiar a los más brillantes pensadores de la humanidad. De los que aún no hemos mencionado, dos son los que pueden ser considerados de mayor importancia en cuanto a la influencia que ejercieron sobre su obra, nos referimos a Spinoza y al Meister Eckhart.

Tanto Marx como Freud habían coincidido con Spinoza (1632-1677)  en varios conceptos que Fromm resumía de la siguiente manera:

  1. Las acciones de los hombres están determinadas por causas anteriores pero puede liberarse de esas causas mediante el conocimiento y el esfuerzo.
  2. No puede separarse la teoría de la práctica, para alcanzar la libertad hay que poseer la teoría correcta pero no puede saberse si lo es, si no se actúa y se la constata en la práctica.
  3. Si bien en cierto sentido fueron deterministas en cuanto a que el hombre puede perder la batalla por su independencia, fueron esencialmente alternativistas enseñando que el hombre puede elegir entre ciertas posibilidades mostrando una posición a la que calificaba de humanismo realista y crítico. (1)

Fromm en tanto, repitió constantemente a Spinoza en el sentido de que el hombre debe ser un fin en sí mismo y no en un medio para nadie. Los valores que deben defenderse a lo largo de la vida están determinados por sus propios intereses que no pueden ser otros que los de la libertad y el uso productivo de sus potencialidades. (2)

Spinoza decía que el hombre sabio no piensa en la muerte sino en la vida, el hombre ha creado ideologías tendientes a negar la dicotomía entre la vida y la muerte, el cristianismo y otras religiones sostienen la inmortalidad del alma, negando de alguna manera que la vida concluye en la muerte. También existen ideologías que buscan el sentido de la vida no en el desarrollo de ella sino en el cumplimiento de los deberes sociales para que luego de la muerte llegue la recompensa. (3)

El hombre debe detectar sus propias limitaciones pues depende de una gran cantidad de fuerzas sobre las que no tiene ninguna influencia, pero cuenta a su favor con dos poderes como son el amor y la razón, ambos pueden ser desarrollados y en ese proceso puede alcanzar un máximo de libertad y fuerza interior.

Para Spinoza existía una naturaleza humana, además consideraba que la actividad de los hombres era inseparable de la razón, fue el primero en defender la idea que la salud y las enfermedades mentales eran producto de vivir bien o mal. Afirmaba que la enfermedad mental era consecuencia de no vivir de acuerdo a esa naturaleza humana.

También estableció una escala de valores donde cuestionaba la pasividad y elogiaba la actividad, contrariamente a lo que se creía en su época y que sigue teniendo vigencia en la actualidad, en el sentido que las personas impulsadas por la codicia del dinero, las posesiones o la fama son normales y muy bien adaptadas a la sociedad, Spinoza las cuestionaba y las consideraba enfermas. (4)

Uno de los temas que más impresionó a sus seguidores fue que una de las contradicciones esenciales para entender la naturaleza del hombre era la que enfrentaba la actividad contra la pasividad. Precisamente dividía las pasiones en activas y pasivas, las primeras surgen del individuo y provocan ideas adecuadas, en tanto que las segundas convierten al hombre en esclavo de sus pasiones y se relacionan con ideas inadecuadas e irracionales. (5)

Además agregaba, al igual que Marx, que lo importante del amor no es el ser amado sino desarrollar la capacidad de amar, para lo cual se requiere adoptar una actitud activa ante la vida y no sumirse en la pasividad, este pensamiento se verá desarrollado por Fromm en su libro “El arte de amar”. (6)

Todos estos factores que mostramos tuvieron una incidencia determinante en el pensamiento de Fromm, desde la existencia de una naturaleza humana, la importancia de tener una actitud activa en la vida y la de establecer una visión del amor donde lo importante fuera desarrollar la capacidad de amar y no la de quedarse esperando a que alguien nos ame, todos estos aspectos conforman el núcleo principal del pensamiento frommiano.

También Spinoza tuvo la valentía de intentar desplazar el centro de la religión de Dios al hombre, de la teología a la ética, al convertir a Dios en el sinónimo de la naturaleza negó el concepto tradicional de Dios aún de forma más radical que la intentada por Eckhart tres siglos antes. Se interesó por aquellas normas que llevaban al hombre a desarrollarse de forma óptima, buscaba que las personas pudieran liberarse de sus pasiones irracionales y desarrollaran sus afectos que crecen con la libertad, la generosidad, el amor y la valentía.

Spinoza no fue teólogo y se expresó en latín por lo que llegó a otros filósofos, fue enorme su influencia sobre el pensamiento de los siglos siguientes en los casos de Goethe, Hegel y Marx. Pero ni él, ni Eckhart influenciaron en el pensamiento religioso, Eckhart fue tildado de hereje por la autoridad papal y Spinoza fue censurado también como hereje por la sinagoga de Ámsterdam y no tuvo cabida en ninguna religión.(7) No parece haber ninguna casualidad que aquellos pensadores que más avanzaron en sus épocas no  fueran escuchados y aún peor, resultaran condenados por quienes determinaban la normas religiosas.

Según nos dice Rainer Funk, Aristóteles y Spinoza fueron los filósofos más importantes para Fromm especialmente por su pensamiento ético moral, a esa lista puede incorporarse Marx, si bien estudió a muchos otros, ninguno llegó a tener la influencia de estos tres. (8)

Fromm incluía a Spinoza dentro de los sistemas religiosos que denominaba humanista, aún cuando su lenguaje perteneciera a la teología medieval, su concepción de Dios estaba alejada de cualquier rasgo de autoritarismo, según su opinión, Dios no podía haber creado el mundo distinto a lo que es, además no puede cambiar nada, y lo consideraba como identificado con la totalidad del Universo. (9)

Spinoza intentó darle otro sentido a la tradición monoteísta pero efectuó una definición de Dios que en realidad concluía negando su existencia, pero en su época y en el ambiente espiritual donde realizaba su actividad debía utilizar el lenguaje teológico y mantener el símbolo de Dios. (10)

Fromm consideraba que este filósofo fue el primero en tener una noción clara del inconsciente, él asumió que  los hombres son conscientes de sus propios deseos pero ignoran las causas que determinan ese deseo. Para Spinoza la libertad se basa en tener conciencia de la realidad que hay dentro y fuera del hombre. (11)

El Maestro Eckhart, otro de los admirados por Fromm, vivió entre 1260 y 1328, fue el mayor representante del misticismo alemán, miembro de la orden de los Dominicos de Sajonia, vicario general de la Orden en Bohemia, maestro de la Universidad de París, Superior del Convento de Estrasburgo, ocupó la cátedra del Studium Generale de Colonia.

Para Eckhart las ansias del hombre por poseer lo convierten en esclavo, pero su ideal de ninguna manera consistía en una vida pasiva o contemplativa, para él renunciar  a tener implicaba crear las condiciones para la actividad más plena, alejada de la trivialidad. La actividad esencial sólo es posible si somos libres y esto únicamente ocurre  si no vivimos aferrados a lo que poseemos. El dar y el aferrarse se excluyen en el concepto del Meister, el amar exige abandonar el propio yo, sus enseñanzas decían que no se trataba de no tener nada sino de no caer en el apego egocéntrico a lo que se poseía. (12)

Precisamente uno de los valores que rescataba Fromm tanto en el budismo como en el misticismo cristiano era el desapego a las cuestiones materiales y la renuncia al egoísmo, actitudes que contrastaba con las que predominaban en la sociedades modernas capitalistas. En este sentido, Eckhart afirmaba: “El que no busca su propio bien en ninguna parte ni en Dios, ni en las criaturas, ése vive en Dios y Dios vive en él. Para semejante hombre es un placer dejar todas las cosas, despreciar todo y empujar todas las cosas a la perfección más alta”.(13)

Eckhart expresaba lo estéril que resultaba darle a la vida una orientación egoísta posesiva, no tener nada significaba vaciarse, es decir, liberarse de los afanes egoístas y por lo tanto, superar el egocentrismo y brindarse a los demás. (14) La liberación del hombre mediante la negación a tener le permitirá convertirse en un útil servidor de su comunidad. 

Fromm encaró una sorprendente comparación entre Marx y el Maestro Eckhart a los que consideraba radicalmente antiautoritarios y defensores a ultranza de la independencia del hombre, además ambos impulsaban el empleo activo de las facultades humanas y tomaban partido por la vida y por el ser en vez de esa obsesión por tener que ha dañado el alma humana en las distintas épocas. Para ellos la razón era la facultad suprema del hombre.(15)

Eckhart comienza a cambiar el concepto Dios, para él Dios era una realidad única y omnicomprensiva, comenzando el camino de la religiosidad sin Dios, de alguna manera empezó a transitar esa senda que luego continuarán Spinoza y Marx.           

La teología negativa tenía a Maimónides como el mayor exponente, esta concepción señala la imposibilidad de realizar alguna afirmación positiva con respecto a Dios, no es posible afirmar que Dios es bueno o sabio. La única afirmación posible es negativa es decir se puede indicar lo que Dios no es, esta teología no niega la existencia de Dios lo que niega es la capacidad humana de saber lo que es Dios. Eckhart citaba a Maimónides, es posible que coincidiera con varios aspectos de su teoría, pero fue más allá al crear el concepto de divinidad que abarcaba todo y de esa manera reducía la importancia del Dios de la Creación, e implícitamente negaba la existencia de Dios. (16)

Si bien no afirmaba que Dios no existía, le restaba importancia al ubicar a una gran distancia a Dios y la divinidad, se convertía en una oscuridad absoluta y misteriosa, desconocida y pasiva,  y por lo tanto en los hechos Dios quedaba negado. En su teología Dios perdió su papel supremo, el concepto de divinidad se ubica por encima de El. Eckhart es uno de los primeros representantes de la religiosidad no teísta, fue un hombre muy creativo y también contradictorio. (17)

Fromm negaba que el misticismo  y en particular la teología de Eckhart significara evadirse de la realidad, precisamente por eso es que realizaba la comparación entre las doctrinas de éste y la de Marx, incluso señalaba los parecidos en el plano de la terminología en cuanto al “sentido del tener” de Marx y el “apego al yo” de Eckhart. (18)

Lo que Fromm afirmaba es que el concepto de Dios se fue distorsionando hasta llegar a convertirse en un ídolo más, según vimos la principal lucha de los profetas era contra la idolatría, surgiendo en las distintas religiones grupos que quisieron depurar el concepto de ideas autoritarias e idolátricas, tanto la historia del cristianismo como la de judaísmo muestra intentos por retornar al sentido originario de Dios. La teología negativa y el misticismo de Eckhart comprenden dos intentos en ese sentido, para éste Dios es racional y su templo era el entendimiento.        

Según Eckhart Dios es sobre todo razón, aún por sobre el amor y la bondad, precisamente también la facultad suprema del hombre es la razón. Para Eckhart los justos son aquellos comprometidos con sus prójimos y su comunidad, es aquel  que ha roto las barreras del yo y la complacencia, que no conoce el egoísmo y que hizo suyo el honor de sus prójimos, sus alegrías y sus necesidades. (19)

Para alcanzar un conocimiento un poco más amplio del pensamiento de Eckhart lo más adecuado es recurrir a él. A la pregunta de quiénes honraban a Dios contestaba que eran los “que no persiguen ni bien, ni gloria, ni  aprobación, ni placer, ni interés, ni devoción interior, ni santidad, ni recompensa, ni reino en los cielos sino que están liberados de todo eso, de todo lo que les pertenece: es de éstos de los que Dios recibe su honor”. Este concepto mereció la condena del papa Juan XXII en 1329 pero ya el Meister había fallecido, como casi todos aquellos pensadores que se adelantaban a su época y aún más aquellos que se arriesgaban a incursionar en temas religiosos con opiniones propias debió comparecer ante la Inquisición que cuestionó varias de sus ideas. (20)

Recién en 1992 existió un pedido de los dominicos a la Santa Sede solicitando la rehabilitación  de Eckhart , quién recibió esa solicitud fue el actual papa Benedicto XVI el que en ese momento ocupaba el cargo de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la respuesta del Vaticano fue que no correspondía rehabilitar al Meister Eckhart porque sus ideas estaban de acuerdo con la doctrina católica y que su prédica merecía recomendarse. Habían pasado 663 años desde que el papa Juan XXII había decretado heréticas 26 de sus proposiciones.

El Maestro Eckhart también asumió como valor supremo la defensa de la vida: “De todos los bienes, ninguno nos es tan querido ni tan deseable como la vida. No hay vida tan miserable, ni tan dura que sin embargo un hombre no quiera vivirla”. (21)

No debe olvidarse la época en que vivió, tenerlo en cuenta engrandece el valor de su prédica, veamos por ejemplo esta equiparación que realizó entre los hombres justos y Dios: “Los justos viven eternamente cerca de Dios e incluso en perfecta igualdad con él, ni más alto ni más bajo”. En esto también desarrolló una idea audaz al ubicar a los hombres, al menos aquellos a los que llamaba justos, cerca de Dios al punto de convertirse en iguales.   

Y aún más coraje mostró en la defensa de la igualdad de la mujer: “Cuando Dios creó al hombre, sacó a la mujer de la costilla del hombre, para que la mujer fuera igual al hombre. No la formó de la cabeza, ni de los pies y esto para que ella no fuera ni superior ni inferior al hombre, para que ella le fuera igual. Así el alma justa debe estar también en Dios y sin mediación de Dios, absolutamente igual a El, ni inferior ni superior a El”. (22)

Obviamente no todos eran conscientes de estas cualidades que Fromm le asignaba, Eckhart era inconsciente de su ateísmo, como Marx lo era de su religiosidad, concluía afirmando que tanto Marx como Eckhart era los fundadores de una nueva religiosidad no teísta que promueve el interés en los semejantes.           

Otro de los admirados por Fromm fue Albert Schweitzer, teólogo protestante que sostenía el concepto de “reverenciar la vida” que fue una de las guías primordiales en el pensamiento frommiano, ese era el concepto sobre el cuál debía posesionarse la ética. Si bien no tuvo mucha difusión fue un duro crítico de la sociedad industrial y sostuvo la idea que el hombre debía trabajar y consumir  menos y postulaba que la vida colectiva debía organizarse sobre un sólido espíritu solidario donde se defendiera y respetara la vida. (23)

La única forma que concebía Schweitzer que se podía dar sentido a la vida era desarrollando la actividad caritativa e interesándonos en nuestros semejantes. Fromm no se cansaba de repetir que había una afinidad de ideas en Buda, Eckhart, Marx y Schweitzer, la demanda de todos ellos era renunciar a lo que Fromm definió como la orientación de tener, que no es ni más ni menos que la avidez por consumir que podemos ver hoy en la mayoría de los seres humanos con cierto poder adquisitivo. Además estos grandes hombres planteaban la imperiosa necesidad de mantener la independencia completa y la necesidad de una vida social que se base en la solidaridad.(24)

No podemos concluir sin mencionar a un filósofo fundamental que  marcó la vida y la obra de Fromm, nos referimos a Aristóteles, para quién la actividad superior era la vida contemplativa al igual que para Santo Tomás de Aquino. Pero reconocía que la vida activa de la persona era valiosa siempre que la meta fuera el bienestar y que el individuo fuera capaz de dominar sus pasiones y su cuerpo.(25)

De esta manera concluimos el repaso de aquellas personalidades que fueron determinantes en la conformación del sistema de pensamiento de Erich Fromm, si quisimos mostrar aquellas ideas que rescataba en cada uno de ellos es porque veremos que hay un hilo conductor, una serie de coincidencias, aspectos centrales que son remarcados por varios de ellos aún en medio de una  gran diversidad de ideologías, esa tendencia comenzará a aparecer a partir de ahora que es cuando iniciamos el camino para mostrar aquel ideario humanista que caracterizó su prédica consecuente.
(1) El corazón del hombre, pags. 175 y 176 
(2) Etica y psicoanálisis, pag 40
(3) Ob.cit., pags. 54 y 55 
(4) ¿Tener o ser ?, pags. 97 y 98
(5) Las cadenas de la ilusión, pag. 104
(6) El humanismo como utopía real, pags. 98 y 99 
(7) Ob. Cit., pags 174 y 175
(8) Fromm. Vida y obra, pags.61 y 62 
(9) Psicoanálisis y religión, pags. 62 y 63  
(10) Ob. Cit., pag. 150
(11) Las cadenas de la ilusión, pags 150 y 151
(12) El humanismo como utopía real, pags. 160 y 161  
(13) Maestro Eckhart. Obras Escogidas. Visión Libros, España, 1980, pag. 138.
(14) El humanismo como utopía real, pags 158 y 159
(15) Ob. Cit., pag 145
(16) Ob. Cit., pags 148, 149 y 150
(17) Ob.cit., pag. 155
(18) Ob. Cit., pags. 206 y 207 
(19) Ob. Cit., pags 211, 212 y 213
(20) Maestro Eckhart. Obras Escogidas.1980, Pag. 129
(21) Ob. Cit. pag. 131
(22) Ob. Cit., pag. 132.
(23) ¿Tener o ser?, pags. 155 y 156 
(24) Psicoanálisis en la sociedad contemporánea, pag. 191 
(25) ¿Tener o ser?, pags. 95y 96    

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