El Forjista

La ficha sucia de Mauricio Macri

La impunidad del macrismo

 

36 - Disputas familiares

Comentar las disputas familiares de los Macri daría para hacer series antiguas como Dallas y Dinastía, o las más modernas Succession o Yellowstone, pero no tenemos un interés por el chimento sino que sus discrepancias dan una idea de estos protagonistas donde la codicia y las ansias de poder están presentes en cada uno de sus actos delegando a un segundo plano el afecto familiar.

En el libro Hermano, donde Mariano Macri confiesa ante el periodista Santiago O'Donnelll todas las maniobras de su hermano mayor que lo perjudicaron, también expone muchas de las maniobras ilegales efectuadas por el grupo, incluidas algunas que beneficiaban a Mauricio Macri y perjudicaban a sus hermanos e incluso a su padre.

También señala en su confesión que Gianfranco Macri, Nicolás Caputo, el primo Calcaterra y su ya fallecido tío Jorge Blanco Villegas fueron los principales testaferros de Mauricio Macri.

Y con respecto a la presidencia de su hermano mayor señala “Creo que lo que mi hermano me hizo a mí a nivel familiar lo terminaron padeciendo todos los argentinos”.

Incluso llega a predecir que Mauricio Macri puede terminar preso por sus accionar ilegal aunque después lo duda teniendo en cuenta el nivel de corrupción existente en el Poder Judicial: “No es que yo tenga intención de que vaya en cana.Inexorablemente, si funcionaran las cosas en nuestro país, si tuviésemos un país que nos diera tranquilidad para nuestros hijos y nuestros nietos, y fuera más justo, una persona con determinadas conductas tendría que ir presa y pagar con su libertad. Pero no se qué va a pasar, porque este es un país muy disfuncional en esos términos”.

También Mariano Macri dice cosas como: “MI hermano mayor es el mayor hijo de puta que jamás haya conocido en mi existencia” o le recuerda que: “Vos escupiste sobre la tumba de nuestro padre a la semana de su muerte”, o “Nunca tuvo la capacidad de amar. En muchos aspectos era realmente un psicópata”

Por su parte el periodista Santiago O’Donnell luego de la charla con Mariano Macri lllega a la siguiente conclusión sobre el expresidente: “Es el retrato de un hombre obsesionado con el dinero y el poder, que siguió digitando y manejando los destinos de un grupo empresarial desde el sillón de Rivadavia, en completa contradicción con su promesa de colocar su patrimonio en un fondo ciego y olvidarse de él mientras ejercía la máxima magistratura.  Un presidente que no tuvo empacho en involucrar a sus propios hijos en sus manejos dentro del grupo exponiéndolos al accionar de la justicia al legarles sus acciones y luego ordenarles que votasen a favor de la venta simulada al banco austríaco”.

Pero la disputas entre Mariano y Mauricio no fueron las únicas que ensombrecieron a la familia, Gianfranco Macri tuvo un litigio con su madre por unos terrenos del Golf Club de Buenos Aires y llevaron el enfrentamiento a la justicia.

Pero una de las mayores batallas se produjo cuando Mauricio y Gianfranco quisieron declarar la insania de su padre, con la obvia intención de desplazarlo de la conducción del grupo.

En 2009 Mauricio Macri presentó una demanda contra su padre con el objetivo de quedarse con todas las empresas, su padre creía que no había que mezclar política y negocios y que si se metía en política debía dejar las empresas, además Franco mantuvo una muy buena relación con los gobiernos kirchneristas, mientras su hijo mayor no dejaba oportunidad para atacarlo.

Pero Mauricio Macri no quería dejar sus acciones ni desprenderse de la influencia sobre los gerentes que le respondían como Leonardo Maffioli, Néstor Grindetti o Andrés Ibarra, pero sin embargo donde rascara un poco aparecía un testaferro suyo.
Franco liquidó sus empresas en la Argentina dejó las acciones a nombre de sus hijos y se dedicó a hacer negocios con China.

Cuando Franco se fue a China, Mauricio le dijo a los gerentes que el jefe era él, que su padre no volvía más, en septiembre de 2009 el directorio aceptó la renuncia de Franco Macri y designó a Edgardo Prospero Poyard presidente, y la gerencia general quedó a cargo de Leonard Maffioli hombre de confianza de Mauricio.

Según dice Mariano gran parte de la campaña de desprestigio contra su padre la comandó Mauricio Macri, presentando a su padre como un mafioso con la intención de congraciarse con la denunciadora serial Carrió y realizar una alianza con ella que lo presentara como alguien si tacha.

Cuando su padre regresó de China e intentó adoptar algunas decisiones con las empresas, nuevamente sus hijos trataron de declararlo insano.

Mauricio y Gianfranco llegaron a reunirse con los médicos de su padre para presionarlo para que lo declararan insano, si bien no lograron su objetivo esto lo deprimió y comenzó con un principio de pseudo demencia senil, según palabras del propio Mariano Macri.

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