El Forjista
Durante la presidencia de Mauricio Macri se produjo la desaparición del submarino A.R.A. San Juan, es decir Macri era el Comandante en Jefe de la Fuerzas Armadas y Oscar Aguad ministro de Defensa, el submarino tenía una tripulación de 44 tripulantes.
El 8 de noviembre de 2017 fue último día del submarino en tierra, cuando zarpó de Ushuaia, el 25 de octubre había partido desde la base de submarinos en Mar del Plata.
El 14 de noviembre a las 22 horas el submarino emite un mensaje desde la superficie de acuerdo al protocolo que indica que debe enviar mensajes periódicos, en ese momento había olas que llegaban a los siete metros, al día siguiente a las 10 horas la base intenta comunicarse con el submarino, pero no hay respuesta.
El 16 de noviembre se le informa a los familiares de los tripulantes que no hay comunicación con el submarino, lo que provoca el comienzo de un calvario.
Comienza una búsqueda de gran magnitud que incluye a barcos extranjeros, se la considera una de las más grandes en la historia de la navegación mundial.
En tanto los familiares comenzaron a llegar a la Base Naval de Mar del Plata a la espera de noticias.
En una reunión en Mar del Plata Macri les comunica a los familiares que se están haciendo todos los esfuerzos posibles pero que el tiempo no ayudaba, los familiares se sintieron contenidos por el presidente no así por el ministro Aguad que mostró un desconocimiento de la situación, el maltrato del ministro hacia los familiares sucedió a lo largo de todo este desgraciado proceso.
Los familiares también se quejaron que el jefe de la Armada Marcelo Srur, no se acercó a entrevistarse con ellos y que al segundo jefe Miguel Ángel Máscolo la presencia de los familiares parecía molestarle.
Recién el 23 de noviembre se da la información que el día en que se perdió contacto el submarino se pudo registrar un evento, anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión.
Cuando esta información se le dio a conocer a los familiares se produjeron reacciones enervadas con gritos por la sospecha que se le había ocultado información.
Después también se conoce otra información que no se había dado anteriormente, el último mensaje del submarino decía que se había producido un corto circuito en el sistema de ventilación y que había ingresado agua produciéndose un incendio en una de las baterías que había quedado inutilizada.
Fue otra sorpresa para los familiares en el medio de un profundo dolor e incertidumbre, hasta ese momento nadie le había comunicado que algo así había ocurrido, en ese momento los familiares pierden toda confianza en lo que pudiera informar la Marina y el gobierno, confirmando que le habían ocultado información.
El 30 de noviembre el gobierno y la Marina anuncian que dan por finalizada la búsqueda, los familiares entienden que la Marina abandonaba a sus tripulantes y anuncian que se quedaran a dormir en la Base de Mar del Plata hasta que les dieran respuestas.
La Marina presentó una denuncia judicial por averiguación de delito en Caleta Olivia y los familiares solicitan ser aceptados como querellantes, la causa fue llevada por la jueza Marta Yañez que no aceptó el pedido de allanamiento a la base naval, se fue de vacaciones en el verano y al regreso el 20 de enero ordenó los allanamientos.
En tanto que los familiares lograron impulsar una comisión parlamentaria para investigar lo sucedido con el submarino.
En la investigación surge que el día 14 de noviembre a las 23:42 el submarino informa que estaban en la superficie que habían tenido un principio de incendio que hubo ingreso de agua de mar en el sistema de ventilación.
Claudio Villamide, comandante de la fuerza de submarinos le ordena al capitán del ARA San Juan, Pedro Fernández, que finalice la misión de patrullaje y regrese a Mar del Plata, a la mañana siguiente el submarino comunica que están realizando un chequeo y es su última comunicación.
Se empezaron a realizar una serie de especulaciones en cuanto a que se había dejado una válvula abierta lo que permitió el ingreso de agua que había provocado el corto circuito, también se había dicho que el personal no contaba con la capacitación suficiente.
Los familiares consideraban que esas hipótesis apuntaban a culpar a los mismos tripulantes por la tragedia para ocultar la responsabilidad de los superiores.
Pero también se señaló que había algunas piezas del submarino no estaban en condiciones adecuadas, esto el capitán del submarino se lo había comunicado a Villamide, que no adoptó medida alguna.
En la Comisión del Congreso se realizaron acusaciones contra el comandante de adiestramiento Enrique López Mazzeo y contra el comandante de submarinos Claudio Villamide, ambos fueron apartados de sus cargos.
En el juzgado de Caleta Olivia, ocurre algo sorprendente cuando el jefe de la Armada, Guillermo Srur le dijo a la jueza Yañez que el submarino no estaba en condiciones para navegar, es decir el jefe de la Marina comentaba la realidad en vez de haber tomado la decisión de impedir mandar a la muerte a los 44 tripulantes.
La jueza Yañez determinó entonces que el submarino estaba en pésimas condiciones, en un estado deplorable por lo que no debió haber salido en la misión encomendada.
Esa conclusión exponía a la cúpula de la Marina y también al poder político, por lo que el ministro Aguad intentó desviar la responsabilidad al gobierno de Cristina Fernández cuando se realizó la reparación de medio término del submarino en septiembre de 2011.
La oposición a Cristina Fernández con Carrió a la cabeza había realizado una denuncia, donde no pudieron comprobar ninguna anormalidad, pero además el submarino había navegado sin ningún problema desde esa reparación, y en el 2015 se le había realizado una evaluación y todo funcionaba correctamente.
La Comisión Parlamentaria llegó a la conclusión que el incendio de una batería no pudo ser controlado por la tripulación produciendo la implosión del submarino.
Los familiares dejaron de confiar en la palabra de presidente Macri al que acusaron de falta de empatía y ocultamiento, mientras la Cámara de Comodoro Rivadavia consideró que debía investigarse a Macri y Aguad.
El 6 de febrero de 2018 Macri recibió a los familiares en la Casa Rosada, donde le anunciaron que el gobierno había establecido una recompensa para quién encontrara al submarino, es en este momento en que los familiares comenzaron a sospechar que sus conversaciones eran escuchadas, tema que trataremos en el próximo punto.
La Marina le informó a los familiares que estaba la idea de contratar a un empresa privada con la tecnología adecuada para buscar al submarino, los familiares empezaron a reunirse con empresas y se la llevaban al gobierno, otra vez se hizo presente el maltrato de Aguad a los familiares al punto que una madre se descompensó.
Ahí fue cuando hubo familiares que se encadenaron en la Plaza de Mayo 27 de junio de 2018, estuvieron dos meses, les prendían los regadores para mojarlos y los amenazaban con echarlos.
El 17 de agosto de 2018 se levanta el acampe porque se iba a realizar un pliego para contratar una empresa, llaman a licitación internacional y contratan a Ocean Infinity, cuando estaban por dar por terminada la búsqueda, se terminó de procesar una imagen que mostró un punto de interés, volvieron al lugar el 17 de noviembre y se verificó que eran los restos del submarino.
Algo que llamó la atención de los familiares fue que esa zona ya se había rastreado cuando fue la búsqueda internacional, el comandante del buque chileno Cabo de Hornos dijo que con el sonar habían detectado al ARA San juan, pero la Marina descartó esa información diciendo que ese no era el submarino, eso fue 11 días después de la desaparición.
La información obtenida por el Ocean Infinity se la quedó la jueza Marta Yañez que al día siguiente sin informar a las partes y abrió la valija y manipuló la información, imágenes y video que se vieron meses después oscuras y cortadas.
El Consejo de Guerra realizado por la Marina determinó la destitución de Villamide, el arresto de Srur por 45 días, de López Mazzeo por 15 días.
La jueza Marta Yañez siguiendo el ejemplo de sus colegas de Comodoro Py decidió que no había responsabilidad alguna del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Mauricio Macri, y del ministro de Defensa Aguad, y tampoco del jefe de la Armada Marcelo Srur.
La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia confirmó lo dispuesto por Yañez y sólo elevó a juicio al excomandante de la fuerza de submarinos, Claudio Villamide; el excomandante de adiestramiento y alistamiento naval, Luis Enrique López Mazzeo; el exjefe del Estado Mayor del Comando de la Fuerza de Submarinos, Héctor Alonso; y el ex jefe de departamento de operaciones, Hugo Miguel Correa.
Luis Tagliapietra padre de uno de los tripulantes del submarino declaró: “No nos alcanza, estamos lejos aún en nuestra búsqueda de verdad y la justicia… No ha realizado las pericias necesarias para saber la verdad ni se ha investigado a los responsables políticos llámense Macri, Fernández y/o quienes sean”.