El Forjista

La ficha sucia de Mauricio Macri

La impunidad del macrismo

 

12 - Negocios en el fútbol

Gustavo Arribas era amigo de Mauricio Macri desde la juventud, fue el encargado de realizar la transferencia de Martín Palermo al Villareal por 8 millones de dólares por el 50 % del pase, cuando se conocieron los detalles de la transferencias resultó ser que Arribas tenía el 30% del jugador, Gustavo Mascardi era el manager de Palermo y muchos de los negocios que realizaba Arribas eran en colaboración con Mascardi, que también estuvo involucrado en los pases de Chicho Serna y los mellizos Barros Schelotto.

EL 3 de diciembre de 1995 Mauricio Macri ganó las elecciones en el club Boca Juniors, su padre había sido socio de Boca y amigo del presidente más reconocido del club Alberto J. Armando.

Macri invirtió fondos de Sideco en Boca, ante la desconfianza que tenía en su hijo Franco le pidió a Orlando Salvestrini que lo acompañara como tesorero del club, fue apoyado para ser presidente por el Coti Nosiglia, Luis Barrionuevo y el sindicalista Roberto Digón que formaba parte de la lista.

Los dos primeros años de gestión fueron malos, cambió tres veces el director técnico, Salvestrini ideó el Fondo Común para comprar jugadores; el ex presidente Antonio Alegre lo impugnó y la Inspección General de Justicia le dio la razón, entonces Macri recurrió al gobierno menemista, el ministro de Justicia Granillo Ocampo, resolvió el problema y pudo concretar el Fondo.

Hubo 600 inversores recaudando 12.430.000 pesos con los que pudo comprar a Palermo, Barros Schelloto, Walter Samuel y 14 futbolistas más, duró seis años hubo participación de Clarín, Torneos y Competencia y hasta el expresidente de River, Carlos Dávice, los que se retiraron a tiempo ganaron el 40%, los que no, perdieron el 30% de la inversión.

Macri intentó trasformar los clubes en sociedades anónimas con el apoyo del gobierno menemista pero el proyecto fue muy cuestionado y no se llevó a cabo.

En 1997 el balance del club fue rechazado, la oposición objetaba 5 millones de dólares de gastos y 3,5 millones de comisiones pagadas, se formó una comisión investigadora, las conclusiones fueron terminantes pagos millonarios a empresas inconsistentes e irregularidades administrativas.

Menem le pidió a Franco que interviniera, por lo que habló con todos los miembros de la comisión directiva de Boca para que le dieran otra oportunidad a Mauricio, les prometió que si le aprobaban el balance en dos años su hijo volvía a la empresa.

Fue en ese panorama que Carlos Bianchi llegó a Boca en 1998, Macri ya estaba pensando en regresar a la empresa, el nuevo técnico sólo pidió dos jugadores y permitió que se vendieran seis, Boca empezó a ganar campeonatos.

Mientras era el presidente de Boca seguía estando vinculado al negocio familiar cobrando un sueldo mensual de 70.000 dólares.

Gustavo Arribas estaba dedicado a la compra y venta de jugadores y a realizar esas transacciones eludiendo al fisco, había inventado la modalidad de ventas trianguladas en paraísos fiscales a través de los clubes Deportivo Maldonado de Uruguay y Lucarno de Suiza, los jugadores residían un corto tiempo sin llegar a jugar por un precio ficticio, después su destino era los grandes clubes de Brasil y Europa que pagaban una suma muy superior, así fueron transferidos Gonzalo Higuaín, Fernando Belluschi y Mateo Mussachio.

Cuando Macri fue presidente al justificar la designación de Gustavo Arribas al frente de la Agencia Federal de Inteligencia la explicó así: “Yo pensé: de todos mis amigos, ¿cuál era el más vivo, el más desconfiado, el más acostumbrado a toda cosa esa de las trampas? Justo uno que se había hecho de una buena posición económica en el fútbol, uno que arrancó de una posición humilde en la vida…Me pareció que tenía todas esas condiciones”.

Gustavo Veiga en su libro “Fútbol limpio, negocios turbios” señala que Macri habría sido el socio oculto de Gustavo Mascardi al menos en dos jugadores vendidos a Europa, Andrés Guglielmipietro y Juan Pablo Ángel, y agrega el periodista que a través del del Fondo Común de Inversiones Macri manejó a su arbitrio los pases de varios jugadores.

En la venta de Tevez al Corinthians por 15 millones de dólares a principios de 2005, el pago se realizó a través de una empresa radicada en las Islas Vírgenes Británicas sospechada de vínculos con la mafia rusa y donde los intermediarios cobraron una suculenta comisión a través de la una empresa radicada en Gibraltar, uno de ellos era Gustavo Arribas, cuando Macri se mudó a la Quinta de Olivos su departamento lo ocupó Arribas.

Según el periodista Hugo Alconada Mon  el brasilero Leonardo Meirelles operador financiero y cambiario condenado por el Lava Jato le pagó más de un millón de dólares a Arribas en cinco pagos en septiembre de 2013 cuando se reactivara el contrato del soterramiento del Sarmiento para Odebrecht empresa brasilera, Arribas fue sobreseído rápidamente por el Juez Rodolfo Canicoba Corral argumentando que en el momento de cobrar no era funcionario, en 2019 la Corte Suprema ratificó el fallo por unanimidad.

Cuando Macri se divorció en 2005 de Isabel Menditeguy debió pagarle a su ex esposa ocho millones de dólares, quién se hizo copiar el disco duro de la laptop de Mauricio y después le  reclamó por las ganancias en la venta de jugadores de Boca.

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