El Forjista

Letras del album "Yo nunca me metí en política" de Ignacio Copani

diciembre 2010

Yo nunca me metí en política

Yo era un chico bueno… Nunca abanderado,
pero por lo menos muy buen compañero y casi todo el grado,
se formaba en ruedo, bajo el sol del patio,
para que entre juegos le cantara al viento mi última canción (de amor)
 
Yo era un chico bueno para los mandados.
Me querían los viejos y las hijas de ellos me querían al lado.
Ahora que lo pienso… Qué me habrá pasado,
que me he convertido en ultra cautivo de la crispación.

Si en política nunca, jamás me metí,
ella sí se ha metido conmigo.
Me prohibió en la niñez dos palabras decir,
remplazó nombres por adjetivos.
Por Perón se decía brutal dictador…
Por Evita, mejor ni te digo.

En política nunca, jamás me metí,
ella sí se ha metido conmigo.
Con un libro de Instrucción Cívica fui
instruído en infamias y olvidos.
De uniforme, de traje, con odio y terror
la política entró dentro mío.

Yo era un chico bueno, bastante viajado.
Conocí otras tierras, no de la manera en que lo había soñado.
Pero no me quejo, me la habré buscado,
y aunque esté más viejo puedo andar más lejos buscándote a vos, mi amor.

Yo era un chico bueno siguiendo los pasos
de Hugo del Carril, del gran Discepolín y de Leonardo Favio.
Para ser sincero, sólo los alcanzo
en las negras listas de justicialistas y en su maldición.

En política nunca, jamás me metí,
ella sí se ha metido conmigo.
Me manchó el calendario de marzo y de abril
con la sangre de hermanos y amigos.
Sin pedirme permiso y menos perdón
y por años sin juicio y castigo.

En política nunca, jamás me metí,
ella sí se ha metido conmigo.
Deberemos entonces los dos convivir,
pero ahora con ella decido
qué herramienta empuñar, hacia qué dirección
y con quiénes me abrazo y camino.


Compañero

Cómo te puedo pedir… compañero,
que no haga peso tu dedo sobre la balanza.
Que encima de cada plato pesemos
lo que yo digo que pesa y a vos no te alcanza.

Cómo entibiás el futuro escupiéndome el fuego.
Te invito a que naveguemos y vos tirás anclas.

Cómo me voy a olvidar… compañero,
que fuimos juntos a tantas marchas y emboscadas.
Y al que rodaba en el suelo primero,
el otro sin medir riesgo al hombro lo alzaba.

Cómo explicás esas marcas que lleva tu cuero,
si hoy te sentás en la mesa de los que marcaban.

Compañero, sin fuerza no podemos,
vení y acumulemos toda la fuerza que hace falta para más.

Compañero, no sirve que tiremos
cada uno de un extremo… la soga es muy delgada
y si se gasta y si se nos vuelve a cortar no va a haber nada.

Cómo te puedo decir… compañero,
que el tren que empuja este sueño acelera y avanza.
Lleno de abuelas y madres y nietos,
de luces nuevas repleto, de fe y de confianza.

Cuántos abrazos perdiste en los últimos tiempos
por anunciar tiempos tristes y desesperanza.

Cómo te vas a rendir… compañero,
ahora que se está poniendo buena la batalla.
Ahora que tantas caretas cayeron
y sobre el paño a la vista quedó la baraja.

Cuántas canciones no oíste de patria sin dueño.
Y cuántos pasos no diste para liberarla.

Compañero, que apunte al rumbo nuestro
la rosa de los vientos,
depende del momento de soplar.

Compañero, no sirve que quememos
jugando con el fuego
lo mucho que tenemos, o lo poco, que es mejor que pedir todo y no dar nada.


Madres mías

No estoy de acuerdo con la frase remanida,
que dice ¨madre hay una sola¨ y nada más.
Sepa que mi mamá es gemela de mi tía…
Dos gotas de agua y cuatro ojos que me supieron cuidar.

Ay madres mías…
Cuántas llamadas debo hacerles cada día,
cuántas palabras les escucho repetidas
y cuánto amor
y cuánta vida
me regalaron sin pedir ningún favor.

Hay sierras madres desde México a Bolivia,
y madre tierra, Pachamama original.
Madres de todas las batallas, incluídas
las guerras santas y otras tantas de diabólico final.

Ay madres mías…
Madres rastreando las caricias escondidas…
Madres curándonos a todos las heridas,
gritándonos
cuando no había
ni una salida, ni una mano, ni una voz.

En el cantero hay madreselvas y se ubica
la madre patria entre Francia y Portugal.
De puta madre son los triunfos y las risas
y de las Madres de la plaza la justicia y la verdad.

Ay madres mías…
Madres que fueron por sus hijos bien paridas,
no pude hacerles la canción que yo quería,
porque el dolor,
hoy todavía,
me deja mudo este desnudo corazón.

Ay madres mías…
No todo el pueblo las abraza en estos días…
Vayan con Dios las almas desagradecidas,
que yo me voy
con alma y vida,
a dar la vuelta eternamente alrededor
de las pirámides que construyó su amor.


Militante

De pantalón con tirantes
ahí va el militante de la resistencia.
Tira algo más que un volante,
se arrastra sangrante por el basural.

Ay ay ay ay… Lucharé y cuando vuelva,
voy a curarme con mi general.

Palos de porte importante
siente el militante sobre la cabeza.
Largo bastón vigilante
por las escaleras de la facultad.

Ay ay ay ay… Volveré a la trinchera,
cuando me suelten de La Federal.
Cuando se encuentre la América entera
armándose en ¨un, dos, tres, muchos Vietnam¨.
Ay ay ay ay… qué nos espera…
Llega el setenta y el Che ya no está.

Luz y fervor de estudiante
lleva el militante al alzar su bandera.
Va del local a la escuela,
va a citas a ciegas por cualquier ciudad.

Ay ay ay ay… La piba más buena
y el más brillante del barrio se van.
No sé sus nombres reales, apenas
sé que hoy a la noche los veo en un bar.

Ay ay ay ay… Noche de pena
y hermanos que no volvieron jamás.

Cantan y abrazan flamantes
nuevos militantes por nuestra vereda.
Casa por casa regresan
quitando las viejas espinas del mal.

Ay ay ay ay… Las flores nuevas
pese a quien pese reverdecerán.
No hay bala que mate a la primavera
ni patria que pueda otra muerte aguantar.

Ay ay ay ay… Acá no hay recompensa.
Pobre el que piensa que puede escalar.
Horizontal, con su historia y su entrega…
Un militante no es un militar.


Abuela… qué hora son?

Me acuerdo que en mis épocas de escuela
sólo los grandes usaban reloj,
entonces mi pregunta siempre era:
Abuela… qué hora son?

Qué importa la gramática incorrecta,
de ella es todo el tiempo y la razón
y aún hoy yo necesito la respuesta:
Abuela… qué hora son?

Abuela… qué hora son?
Serán las horas de las campanadas,
que anuncian esta vez esperanzadas,
que el viento a las tinieblas disipó.

El viento que hasta ayer jamás soplaba
en nuestra dirección,
el viento que esperabas
a la hora señalada
que indica tu reloj.

Victoria no sabía bien quién era
y Juan ni se enteró dónde nació
Supieron preguntar y no a cualquiera…
Abuela… qué hora son?

Abuela que me rima con estela…
Estela en italiano que es el sol.
Abuela iluminando mi vereda.
Abuela… corazón.

Abuela… qué hora son?
Serán las horas de tejer los lazos,
que el odio separó en tantos pedazos,
que sólo puede remendar tu amor.

Serán las horas nuevas del abrazo
que el tiempo te negó.
Tanto tiempo buscando
el máximo regalo
que tu hijo te dejó.


Puedo ver

En los horóscopos no confío,
leo tu signo y después el mío
y no le encuentro gran diferencia,
será una farsa, será una ciencia,
pero si quiero ver el mañana
sólo me basta abrir la ventana
y comparar con lo que pasaba un tiempo atrás.

Veo el futuro al mirar tus ojos,
que ya no lloran sobre el despojo,
que recomponen los sueños rotos,
que van juntándose con los otros
sueños vecinos, los de nosotros,
sueños que sueñan de todo un poco
y que no se quiebran justo a la hora de despertar.

Puedo ver que se avecina otro destino,
sin sentirme un adivino y sin esfera de cristal.
Puedo ver porque ya estoy en el camino
sin regreso, del que vino de las ciénagas del mal.

Puedo ver sin los poderes de un vidente
porque miro con la lente de los que quieren mirar.
Puedo ver que hay una forma diferente
de cambiar desde el presente lo que luego va a pasar.

Sin ser gitana, leo la suerte,
en las paradas llenas de gente,
en la embajada sin fila al frente,
en las muchachas, en los abuelos,
en esa plaza, en los pañuelos,
en los pibitos que hoy alzan vuelo,
bien protegidos por todo un cielo de dignidad.

En la conciencia del estudiante,
en nuevas luchas, en las de antes,
en el trabajo, en la fe bien alta,
en lo asfaltado y en lo que falta,
en lo logrado al salir del pozo
y hasta en los nervios del poderoso
se puede ver qué libre se viene la libertad.

Puedo ver que se avecina otro destino……..

En las cocinas, en los andamios, en los caminos, en los rebaños,
en los avisos de nuevos diarios, en el rencuentro bicentenario,
en cada mesa, en cada esquina, una bandera de la Argentina,
viene flameando y te cubrirá al final del día
con la alegría que todavía va a crecer más.


Yo me opongo

Vista adelante... No!... Vista a la izquierda... Jamás!
Entonces qué hacemos... Nos oponemos!!!

A la carga correligionarios,
vamos todos, todos por atrás,
a juntarnos... que hoy es tan necesario
para hacer más daño y perturbar la paz.

Que el gobierno no llega a fin de año,
que se viene la hiperinflación,
que el modelo... se está yendo a los caños,
que son mercenarios y todo es corrupción.

A los que dicen que acá no hay ni una propuesta,
les tiramos nuestra eterna indignación.
Y a cada cosa que nos dicen, en respuesta,
entregaremos nuestra clara vocación: Difamación!

Yo me opongo... Yo me opongo...
A la idea que ofrecieron, sea de cualquier color.
Yo me opongo... Yo me opongo...
Si el futuro pinta negro, para mi, mucho mejor.

Vamos al frente... Yo me opongo...
Vamo' al costado... Yo me opongo
Vamos colgando en la cola del tren...
Yo no voy nada, me opongo también.

Yo me opongo... Yo me opongo...

Yo me opongo como ayer me opuse
a ordenar las cuentas y a avanzar,
yo me opongo... a que enciendan las luces
y a que el pobre abuse de tanta libertad.

Yo me opongo a la buena memoria,
y a derogar las leyes del punto final,
yo me opongo... a cambiar nuestra historia
y a ver la zurda escoria en un acto oficial.

A estatizar el viejo avión que se caía,,
a devolverle al pueblo el fondo de pensión,
a reubicarnos en América Latina,
toda la vida gritaremos nuestra opción: Oposición!

Yo me opongo... Yo me opongo...
a las leyes que al estado y a la gente le convienen.
Yo me opongo... Yo me opongo...
y aunque aún no las conozca yo me opongo a las que vienen.

Yo me opongo... Yo me opongo...
Con fervor me opongo a todo, porque todo salga mal.
Yo me opongo... Yo me opongo...
No se bien a qué me opongo pero yo me opongo igual.

 


Señor Vicepresidente

Señor Vicepresidente, (qué valiente…) perdón que no lo tutee,
yo tuteo a mis hermanos, mis amigos y a mi gente
y Usted de mi confianza se ha burlado arteramente,
entonces porqué tutearlo
con la ¨t¨ en la inicial,
si Usted no merece trato ni saludo familiar.

Señor Vicepresidente, (doble agente…) ya no me vice presida,
aunque un empleo corriente no es muy fácil que consiga,
tal vez de arquero suplente o fabricando discos truchos
o mejor de carpintero con su afilado serrucho.

Señor Vicepresidente, que tonto es hacerse el vivo,
(Seriamente y bien de frente se lo digo)
decídase ciertamente si es pasivo o es activo.
(Prontamente, no sea tan dubitativo)
Señor vicepresidente, le sugiero otro adjetivo
llámese directamente Señor Vice Negativo.

Señor Vicepresidente, (toy caliente…) perdón que no lo putee,
pero una buena puteada lo convierte en más decente
y a Usted, señor, la decencia le ha fallado últimamente,
entonces porqué putearlo,
con la ¨p´ en la inicial,
si Usted no vale siquiera que yo me esfuerce al putear.

Señor Vicepresidente, ya no me vice traicione.
No repte como serpiente conspirando en los rincones.
Mejor búsquese un trabajo y límpiese el orgullo roto,
aunque quién va a contratarlo de ayudante o copiloto.

Señor Vicepresidente, por ahora me despido
(Con respeto, el que Usted no me ha tenido)
o dicho correctamente, yo me quedo, Usted se ha ido…
(como rata por tirante del navío)
Porque  el voto de la gente no se arroja en el olvido.
Señor Vicepresidente es Usted el despedido.

Señor Vicepresidente…
Qué se siente…
Señor Vicepresidente
Incoherente…
Repelente, deprimente, suficiente.


Por un puntito más

Por un puntito más de audiencia yo pondría
la cola de mamá, las tetas de mi tía,
en horario central clavándose una cirugía.

(eso ya lo hicieron)

Por un puntito más de audiencia al mediodía,
Mi abuela puede andar… La desenterraría
Y por dos puntos más en el canal la cremaría

Muera la conciencia y la cultura popular.
Fuera con la ciencia y el proyecto de estudiar.

Viva la indecencia… Aguante el deshonor…
Desenchufá el cerebro y encendé el televisor

Y no llorés… Si ves pasar los años
Y no los ves… Porque estabas mirando TV,
En medio del rebaño, bailando con un caño,
oyendo a un gran hermano,
en vez de ir a abrazar a los hermanos que tenés.

Por un puntito más de audiencia, comería
gusanos de Nepal, cucarachas de Hungría
y un buen vaso de orín a tu salud me bebería.

(eso también lo hicieron)

Por un puntito más de audiencia, probaría,
de noche contratar, bebés con pulmonía,
para ir a despertarlos con baldazos de agua fría.

Mura la inocencia, los cantantes y el pudor.
Fuera la prudencia, la razón y el buen humor.

Viva la incoherencia… Aguante el descontrol…
Y el control remoto que te apaga el corazón.

Y no llorés… Cuando tus propios hijos
quieran crecer soñando ser noteros o vedettes,
traidores, ignorantes, buchones, vigilantes…
Que tu alma no se espante,
Sigamos adelante porque el show jamás se debe detener.
 


Riesgo País

En una oficina hay un pobre infeliz
que se siente un genio cuando califica,
poniéndole nota de riesgo a un país
que ignora en qué parte del mapa se ubica.

En una oficina muy lejos de aquí,
a los consultores ¨todopoderosos¨,
les sugeriría: pregúntenme a mi,
qué lado del mundo se ve más riesgoso.

Por mucho que digan que es muy peligroso
prefiero arriesgarme en mi propio país.

Yo me arriesgo con cada canción
a pasar al arcón del olvido,
a la moda jamás le he vendido
ni un solo latido de este corazón.

Y se arriesga el que va a trabajar
por lo mucho o lo poco que gana,
construyendo su propio mañana
sin nota importada que que aplace su andar.

En una oficina hay un hombre tan vil
que cuando lo ordena el imperio del norte,
diseña la mortalidad infantil
con su recetario de ajuste y recorte.

En una oficina que yo nunca vi,
como no vi nunca lo que me han prestado,
clamando las deudas que siempre sufrí,
me ahorcan si quiebro, se escupen si pago.

Qué más van a hacernos si aquí nos plantamos...
el riesgo es mayor si elegimos seguir:

Arriesgando todo el porvenir
arrastrándonos torpes a oscuras,
sin valor, dignidad, ni cultura,
tragando basura, enseñando a mentir.

Arriesgate a no ser infeliz,
a buscarle un porqué al optimismo,
a negarte a caer al abismo
que impone el cinismo del riesgo país.


La derecha

Me enseñaron que yo debo circular
por el lado que me indican con la flecha,
si el cartel dice: "Conserve su derecha",
debo ser conservador y no chocar.

Me enseñaron que la forma más correcta
de vivir es cultivando la virtud,
de pensar y proceder con rectitud
y derecha significa línea recta.

La derecha se apodera de repente
del discurso que agitaban los de abajo
y reclama la justicia y el trabajo
que ella misma le ha quitado a tanta gente.

Es el gesto miserable que te estrecha
cuando sella un falso pacto en su apretón,
es la garra que te abraza y a traición
de tu buena fe se burla y se aprovecha.

Me enseñaron que no andar por la derecha
es sinónimo de estar equivocado,
si no sigo el rumbo que me han señalado,
para siempre viviré bajo sospecha.

Me enseñaron que la historia nos demuestra
que la izquierda significa contramano
y esa historia ha sido escrita con la mano,
que aun derecha siempre fue la más siniestra.

La derecha de falange ensangrentada
no te cura, no saluda  y no acaricia,
toma todo y es capaz, en su avaricia,
de seguir robando a quien no tiene nada.

Es la mano artera que prendió la mecha
para hacer que estalle el sueño y la razón.
No es casual que donde habita el corazón
siempre fue el lado contrario a la derecha.

Me enseñaron varias cosas al revés,
sin derecho a patalear y ser sincero,
a marchar bien derechito y esa es…
La lección donde me saco siempre un cero.


De mal humor

Yo siempre estoy de mal humor.
Yo siempre tengo mala cara,
protesto como un animal
si veo que algo anda mal
y si anda bien no digo nada.

Yo siempre estoy de mal humor,
ya de chiquito practicaba,
si me llevaban a pasear
jamas dejaba de gritar... Mamá!
Cuándo nos vamos para casa.

Qué delirio... qué esperanza...
si hay ilusiones, no cuenten conmigo,
yo se los digo: acá, no pasa nada.

El estilo de mi cara
es más o menos el mismo estilo
de lo que llevo abajo de la espalda.

Yo siempre estoy de mal humor,
ni una mujer me hace efecto,
si viene a mi lecho nupcial
miss universo al natural,
siempre le encuentro algun defecto.

Yo siempre estoy de mal humor,
vivo arrugando el entrecejo,
si hay frío en mi habitación
no prendo la calefacción...
Porque sino de qué me quejo.

Qué delirio... qué esperanza...
si hay ilusiones, no cuenten conmigo,
yo se los digo acá, no pasa nada.

El estilo de mi cara
es más o menos el mismo estilo
de lo que llevo abajo de la espalda.

Yo siempre estoy de mal humor.
Soy igualito que una gata,
cuando le hacen el amor
protesta si le dan pasión
y llora cuando se la sacan...


Cacerola de teflón

No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.

No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes…
Con valiente aroma de olla popular.
Cacerola de teflón,  a los bazares,
o a sonar con los tambores militares…
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado

No te oí… Puede ser que mis oídos oigan mal,
pero no escuché en la exposición rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos

No te oí ni te oiré porque no hay modo
de juntar tu avaro codo, con mi abierto corazón.

Cacerola de teflón, volvé al estante…
De los muebles de las casas elegantes,
que las cocineras te van a extrañar.
Cacerola de teflón, a los bazares...
O a sonar en los conciertos liberales...
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán,
no te oí por el ingenio en Tucumán,
no te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados  … de este lado.

No te oí… En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó…
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo,
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante… Yo me quedo en una marcha de estudiantes,
donde vos nunca supiste resonar.
Cacerola de teflón, a los bazares o a llenarte de los más ricos manjares
que en la calle no se suelen encontrar… Cacerola de teflón a cocinar.


María Eva

María Eva nació en Los Toldos,
no en un estudio de filmación,
supo beber del dolor de todos,
no sólo cuando se alzó un telón

Eva no es un cuento, no respeta un guión
María Eva nació en Los Toldos
Evita en nuestro corazón

María Eva se fue en invierno
julio de un negro cincuenta y dos
arden los ojos de los más buenos,
lloran por Eva, niegan su adiós

No regala un pueblo... tanta devoción
María Eva se fue en invierno... Evita no

Qué sabe un coreógrafo en Londres de esta historia
qué sabe del beso que esconde nuestra memoria
de los abrazos descamisados,
de un país sembrado de dignidad
semilla de Evita que un día florecerá

María Eva nació en Los Toldos,
no en una ópera de ficción,
después Evita en los barrios rotos,
por cada fábrica renació

Eva no es un cuento... Es revolución
María Eva nació en Los Toldos... Evita en vos

Qué sabe un coreógrafo en Londres de esta historia
qué sabe del beso que esconde nuestra memoria
de los destierros, de los agravios,
de los hermanos que hoy no están,
por ir tras su huella y sus pasos de libertad

Dame el sol de tu ternura... enseñame a no aflojar
soy uno entre millones, en los que vuelve Eva
y sus razones una vez más

Tu privilegiado fui... Me diste un tiempo feliz
y leyes para seguir
yo... después del año dos mil, aunque no te conocí,
te quiero desde que nací

Qué sabe la crítica en Broadway de esta historia
del verso y la música que honran nuestra memoria
las marquesinas y las vidrieras, un día brillan, otro no están
en mi país la bandera de Eva es inmortal 


Tiempo de Regreso

Nos fuimos yendo despacio,
aturdidas golondrinas,
migrando anónimos sueños
por rutas desconocidas.

Después nos fuimos juntando,
lamiéndonos las heridas
en una noche cerrada
por el centro de la vida.

Somos tanto que partimos
que si los años sumamos,
somos siglos de cansancio,
sin poder acostumbrarnos.

No hay mal que dure cien años
ni pueblo que los aguante,
ni corazón que resista
un destino trashumante.

Los hombres que van volviendo
vienen sabiendo la historia,
brutal escuela de tiempo
que siempre tendrá memoria.

Ay… de este amor desangrado,
la más terrible simiente…
Ay… de este amor desterrado,
de todo mi continente.

Hoy escucho las campanas     
más brillantes que otros días,
repicando alborozadas,
anunciando bienvenidas.

Me ha llegado un olor fresco
como azar de limonero,
como a tierra remojada,
como a tiempo de regreso…

Como a tiempo de regreso…


Cinco Sentidos

Sin conocerlos los adivino,
me hacen poner los cinco sentidos,
altos, dispuestos, alertas, digo,
para cuidarme del enemigo.

Yo soy el sexto y están conmigo
miles de sextos que son testigos
de la malicia, de los desquicios
de una justicia que pierde el juicio.

Cinco sentidos por cinco hermanos,
son veinticinco besos truncados.
Tantas caricias que no se han dado,
tantas miradas a ningún lado.

Cinco sentidos que en los rincones
nunca han oído nuestras canciones,
ni relamido, con los sabores
de mesas largas, multicolores.

Sin contemplarlos, no los olvido,
sin cobijarlos en mi camino,
oigo sus pasos hacia el destino
de los abrazos que ya imagino.

Cinco sentidos por cinco hermanos
resultan cientos de puños cerrados,
miles de ojos que divisamos
el día libre que está llegando.

Cinco sentidos por cinco hermanos
suman millones multiplicando,
restado el odio que les tiraron,
da igual a la hora de rencontrarnos.


Milonga para quedarse

Hay gente que hoy marcharía,
porque en verdad se ha creído
que mucha plata tendría
allá en Estados Unidos.
Pero hay otros que se juegan
y ningún sueño dan por perdido...
y nunca jamás reniegan
de los lugares donde han crecido.

Sin gas, sin agua y sin luz,
me quedo en Lanus.

No habrá tantas carreteras,
tantos carriles bien dibujados,
ni tantos coches de afuera,
ni puentes iluminados.
Ni túneles bajo el agua,
ni vigilancia sobre el andén...
Pero el tren que a veces pasa
cerca de casa me deja bien.

En el medio de la vía (me quedo)
en Ramos Mejía.

Comentan que en las Europas
hay gente tan elegante,
con buena marca de ropa,
la moda siempre adelante.
Pero no veo la gracia
de las muchachas que acá me encuentro,
la gracia, no de la marca,
sino de lo que se lleva adentro...

Con el mismo pantalón (de siempre)
me quedo en Morón.

A mi hermano le ofrecieron
un puesto muy codiciado,
trabajo de camarero
en el caribe dorado.
Pero él que fue abanderado
y se ha graduado en la facultad,
prefiere ser abogado
aunque sea gratis en su ciudad.

Mi hermano también se queda
en Avellaneda.

Hay místicos que sospechan
que dios atiende en el vaticano
y si por allí pasean
seguro les da una mano...
La mano viene muy grossa
y si dios bajara, le colgaría
la medalla milagrosa
al que gana 4 pesos por día.

Con mi esperanza sin fin (me quedo)
en San Martín.

Si no, me quedo en Varela,
Vicente Lopez o Ituzaingó
o en el patio de mi escuela
de Ciudadela que me enseñó
Que ser de los cinturones
que le dan vuelta a la Capital
te aprieta bien los cojones
para aguantar que está todo mal.

Por vino y un choripán... 
Camino a Luján.
Arranco en Liniers...
De un salto a Moreno,
pasando por Merlo
y la estación de chapa de Paso del Rey...
Viva Temperley
y los bonaerenses
que aguantan y crecen dentro de la ley
como en Laferrer, Alsina y Catán
y todos los barrios que ahora no están
en esta canción
pero están presentes
en todos los frentes
de mi corazón....

Y y si consigo triunfar... me mudo a Pilar...


Argentina trabaja

Ahí va la gente arrimándose a las fábricas
otra mañana que empieza
ahi van cambiando por sueños tantas lágrimas... es hora de trabajar.

Ahí va la gente mirándose, y ya se empieza a juntar
mi hermano ahi va arremangándose
por un tiempo de crecer y avanzar.

Argentina trabaja!... hoy podemos sentir
que la vida nos guarda un futuro feliz
Argentina trabaja! y comienza a construir
un país con mañana y con vos junto a mí.

Suerte que estás y caminás donde camino
Suerte que estás y que va estar siempre conmigo tu amor.

Ahí va el pasado con sus recetas trágicas...
Hoy la esperanza nos besa
y nos abrazan las redes democráticas, de lucha y dignidad.

Ahí va la gente sumándose, con fuerzas para lograr,
su propia historia, su propio bien,
sin que nadie lo pueda chantajear.

Argentina trabaja… Hoy podemos sentir
Que la vida nos guarda un futuro feliz.
Argentina trabaja… y comienza a construir…
Un país con mañana y con vos junto a mi.

Suerte que estás y caminás donde camino.
Suerte que estás y que va estar siempre conmigo tu amor.

Suerte que puedo tomar tu mano cálida
para entibiar las tristezas
y que logramos al odio y a las pálidas, de otros colores pintar.

Con todo el barrio, con tu país, con tu familia vendrán
las herramientas para subir
y con fe volver mañana a empezar.

Argentina trabaja…Hoy podemos sentir
Que la vida nos guarda un futuro feliz.
Argentina trabaja…y comienza a construir…
Un país con mañana y con vos junto a mi.

Suerte que estás y caminás donde camino.
Suerte que estás y que va estar siempre conmigo tu amor.

Argentina trabaja… por nuestro porvenir con coraje
Y con ganas de hacer y seguir.
Argentina trabaja… por sus hijos que al fin…
Viviremos como merecemos vivir.

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