El Forjista

Editorial

La visita del figurón

21 de abril de 2011

Figurón es una palabra en desuso pero que deberíamos reutilizar al menos mientras nuestro país cuente con la visita del premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa.

Arturo Jauretche utilizaba el término figurón para referirse a aquellos intelectuales, científicos, artistas, deportistas, políticos, etc; que el aparato comunicacional manejado por el imperialismo trataba de publicitar y convertir en celebridades en la medida que esos personajes les sirvieran a sus propios intereses.

En ese sentido Jauretche nos explicaba: "Se trata de un círculo vicioso: el aparato de la colonización pedagógica elabora el personaje a través de un proceso en el que éste va haciendo carrera en el profesorado, el periodismo, en la ciencia o en las letras, en la política. Esta carrera es llevada al nivel de la opinión pública por la gran prensa que le va anotando los elementos de prestigio a través de una amplia publicidad. Que el individuo tenga méritos y calidades para la técnica en que se dice especializado, no es imprescindible. Si verdaderamente vale, mucho mejor. Pero si no hay uno capaz para el objetivo, el personaje se constituye con cualquier farabute, porque lo que importa no es su técnica sino su servicio, y su servicio consiste en utilizar el prestigio que se le da para prestigiar lo que el aparato de la colonización sostiene, y aún más: para prestigiar el propio aparato".

Esto que señala el gran pensador nacional es fácilmente demostrable: Jorge Luis Borges ha sido ubicado en el lugar supremo de nuestra literatura no sólo por su inmenso talento sino también por su desenfrenado antiperonismo. En cambio a un extraordinario escritor como Leopoldo Marechal se le ha retaceado de todas las formas posibles el reconocimiento a su gran capacidad, por su compromiso con el peronismo. Pero si por estos días el aparato cultural de la oligarquía no consigue a alguien tan brillante como Borges deberá conformarse con tratar de "prestigiar" a alguien con muy pocas luces como Marcos Aguinis.

Continuemos aprendiendo con Jauretche: "Reiteremos la técnica de fabricación. La firma del personaje, o la simple aparición frecuente y destacada en los grandes diarios sirven para construir el prestigio, prestigio que una vez logrado sirve a su vez para prestigiar las ideas y los hechos que el prestigiado apoya con su autoridad. Así construido el "figurón" va afirmando su personalidad a través de la cátedra, el libro prestigiado por los mismos medios, las academias, los premios científicos y literarios, las instituciones que consolidan el renombre adquirido de la misma manera, y que para lo mismo sirven".

Conocer este mecanismo por el cual nos quieren imponer a estos personajes tiene la ventaja de desbaratar la maniobra del imperio y sus aliados: "Si usted, lector, está enterado de este secreto -cómo y para qué se fabrica el figurón- ya con eso ha destruido un arma poderosa de los colonizadores. También sabrá entonces por qué la distribución de la gloria parece tan arbitraria. Es que ella no nace de los hechos en sí, sino de la aptitud del "glorioso" para servirla, pues el precio de su prestigio es la obligación que tiene de apoyar con su reputación lo que los dispensadores de la gloria sostienen".

La oposición política y los medios concentrados argentinos nos muestran un Vargas Llosa como si fuera un oráculo del que surgen grandes verdades, sin duda estamos ante una maniobra montada sobre el "prestigio" del escritor. Los peruanos que lo conocen un poco mejor que nosotros han seguido un camino muy diferente cada vez que Vargas Llosa los ha convocado.

Habiéndose presentado como candidato a presidente fue derrotado por Alberto Fujimori, y en las últimas elecciones presidenciales dijo que votar por Ollanta Humala o Keiko Fujimori era como elegir entre el cáncer y el SIDA, no obstante lo cual, sus compatriotas optaron por estos dos candidatos para competir por la presidencia siendo los más votados.

Vargas Llosa se ha dedicado en el último tiempo a denostar contra la Argentina y contra aquellos países que están intentando un camino soberano alejados de los organismos financieros internacionales, el escritor nos injuria y de paso nos recomienda regresar al neoliberalismo que nos llevó a la ruina. Sólo los colonizados de aquí pueden alegrarse de los improperios que vierte cotidianamente contra el país este intelectual colonizado.

Sin embargo nos alegramos de su visita porque no hace sino mostrar el clima de amplia libertad que se vive en la Argentina y además porque sirve para reafirmar que debemos continuar confrontado con el neoliberalismo que sigue contando con adeptos tanto aquí como en otras partes.

A propósito de escritores peruanos creemos necesario señalar que la Feria del Libro de Buenos Aires en particular y América Latina en general, le deben un gran homenaje a ese extraordinario escritor que fue Manuel Scorza, quién retratara la situación social del campesinado peruano y que en ese retrato mostró el alma misma de América Latina.

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