El Forjista

Editorial


 Los pobres son los culpables

Agosto de 2005

La prédica realizada desde hace un tiempo, por medios como Radio 10, Infobae y Ambito Financiero, y por políticos como Mauricio Macri y el ex-comisario Patti, apuntan a señalar como responsables de los males argentinos a ciertas acciones emprendidas por los sectores más empobrecidos de la sociedad.

Para este bloque de opinión cuasi- fascista, los piquetes y los cartoneros constituyen uno de los problemas más importante de la actualidad. Para ellos no fue un problema la entrega del patrimonio nacional que implicó, entre otras cosas, la entrega de la radio de los porteños a manos del grupo de Hadad, tampoco la rifa de la empresas de servicios a manos de Grupo Macri, muchos menos les preocupa la política de empobrecimiento implementada por sus amigos militares primero, y menemistas luego.

Un amplio sector de la clase media porteña es siempre proclive a ser influenciada por cualquier comunicador con intereses particulares bien definidos, hace algunos años atrás fue permeable a la prédica de Bernardo Neustard y su despliegue privatizador, sobre el cuál se montó el menemismo para rifar nuestro patrimonio. Actualmente la clase media despotrica diariamente contra los piquetes y olvida quienes fueron los grupos económicos nacionales e internacionales que provocaron el empobrecimiento de amplios sectores, incluida la clase media.

El príncipe del grupo Macri, Mauricio, ha dicho que D'Elía y Castels deberían estar presos, los grupos económicos están acostumbrados a manipular a la justicia argentina, el grupo Macri fue acusado de contrabando y se salvó debido a la pronta intervención de la Corte Suprema menemista que lo liberó de culpa y cargo. Este grupo tampoco sufrió pena alguna por no pagar el cánon del Correo, que el Estado argentino debió recuperar debido a los incumplimientos reiterados del grupo. Esto tampoco significó castigo alguno para los integrantes del macrismo.

Hace algún tiempo el niño Mauricio pidió una "solución final" para los cartoneros, el lema del Macri (hijo) podría ser "si hay pobreza que no se note", ya a esta altura este dirigente no puede disimular el desprecio que siente hacia los pobres, muchos de los cuales son producto de las políticas aplicadas por los grupos económicos y los gobiernos que ellos mismos apoyaron. No obstante esto, gran parte de la población de la ciudad de Buenos Aires le dio su voto cuando se presentó como candidato a dirigir los destinos de la ciudad.

Aprovechemos la oportunidad para dar nuestra opinión sobre los piquetes, que a nuestro entender son una legítima herramienta de lucha de los desocupados.

Los desocupados son una necesidad del capitalismo salvaje que se implantó en la Argentina, el empresariado los utiliza para disciplinar a los trabajadores empleados, puesto que por cada puesto hay cientos disponibles para reemplazarlos, con una alta desocupación se terminan los reclamos, los pedidos de aumento y se pueden eliminar conquistas sociales sin demasiadas protestas, este es el paraíso pregonado por empresarios como Macri y Hadad.

Los piquetes terminan con la pasividad de los desocupados, que ya que no se quedan en su casa esperando una mejora de la situación económica, a partir de ahora se hacen notar y provocan preocupación entre los que detentan el poder. Por eso reivindicamos la realización de esta herramienta de lucha y cuestionamos a quienes intentan limitar este legítimo derecho.

Pero lamentablemente en la Argentina, la izquierda ha jugado un papel reaccionario en el pasado, lo está haciendo en el presente y por lo visto continuará en esa senda. La izquierda argentina no entiende el país y por eso nunca podrá producir cambios. Uno de los males que la aquejan es el sectarismo que la llevan a querer copar los movimientos populares, tales como el movimiento piquetero o las comisiones barriales surgidas de los acontecimientos de diciembre de 2001.

La actividad de la izquierda y del gobierno de Kichner han llevado a una división de los grupos piqueteros y a realizar un desgaste de tan valiosa herramienta como son los piquetes por la utilización abusiva de la misma. Lo mismo hicieron con los comités barriales donde intentaron introducir temas que nada tenían que ver con la problemática de los vecinos y fueron llevando a su alejamiento paulatino.

Pero retornando al tema inicial, mientras se ensancha la brecha entre los que más ganan y los sectores de menores recursos, los que más ganan, que en muchos casos son los que saquearon al país en los últimos años, culpan a los pobres de ser los responsables de los males que aquejan a nuestro sufrido país. Sólo la mente de un pequeñoburqués reaccionario puede creer en esta patraña urdida por ciertos medios de difusión y los políticos que sólo defienden los intereses de los que detentan el poder económico.

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