El Forjista

Juan Domingo Perón

Capítulo 52 - Las elecciones a Constituyentes

Por decreto Aramburu dispuso la anulación de la Constitución de 1949 y realizó un llamado a elecciones que se efectuarían el 28 de julio de 1957 para elegir Convencionales Constituyente para una Reforma Constitucional, en la que no podía participar el Partido Peronista que había sido disuelto, también le era útil esa convocatoria para medir el estado de ánimo del pueblo argentino.

El gobierno de Aramburu no podía mostrar ningún logro significativo mucho menos en el plano económico, esto provocó que un sector de radicalismo fuera tomando distancia, esta es la actitud que adopta aquella tendencia vinculada a Arturo Frondizi, mientras que la que respondía a Ricardo Balbín se mantuvo como el principal sostén de Aramburu y se proponía como línea continuadora de la “Revolución Libertadora” ni bien la situación se “normalizara”, obviamente con la proscripción del peronismo.

Rogelio Frigerio principal colaborador de Frondizi lanza la revista Qué y convoca a colaborar a Jauretche y Scalabrini Ortiz, quienes le dan a la revista un claro sentido nacional y de duro cuestionamiento a la dictadura.

Perón le escribe a Cooke el 17 de mayo sobre la posición que deberían adoptar los peronistas ante el llamado a elección, le dice en esa carta: “Con referencia a las elecciones de Constituyentes, nosotros debemos de hacer allí un acto más de resistencia, tratando de que no se realicen o, en su defecto, haciendo cualquier cosa para que no sirvan de nada, como sería votar en blanco, no votar, meter bochinche, perturbar, sabotear, y mil formas más de hacer la resistencia… Hay que decir a la gente que su voto no debe valer, que no voten o busquen la manera de anularlo escribiendo ‘ASESINOS’ o lo que se les ocurra o simplemente limpiándose antes algo y dedicándoselo todo a los gorilas”. (1)

La posición que predomina en definitiva es la de votar en blanco, mientras que quienes ya estaban en contactos con el radicalismo de Frondizi consideran que debía votarse una opción positiva, señalaban estos sectores que votar en blanco significaría sólo una victoria moral y dejaría a la Convención Constituyente en manos de los sectores más reaccionarios.

Las circunstancias mostraron que el llamado a votar en blanco fue una decisión acertada que le acestó un duro golpe a la dictadura y que dejó a la Convención herida de muerte ya que de hecho no puso cesionar y debió limitarse a reponer la Consitución de 1853 con el agregado del Artículo 14 bis.

Fue una muestra contundente en el sentido que el peronismo seguía teniendo un gran predicamento en los sectores populares, a pesar de las calumnias, las persecuciones y la tenencia de todos los medios de comunicación en contra, la opción del voto en blanco fue la más elegida con 2.115.861 votos, los Radicales del Pueblo obtuvieron 2.106.524, la Unión Cívica Radical Intransigente 1.847.603, los socialistas 525.721, democristianos 420.606, el Partido Comunista 228.451, Unión Federal 159.177 y el Partido Cívico Independiente apenas 86.441 votos. 

Ya se había producido la ruptura en el radicalismo, la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) respondía al liderazgo del Balbín, dentro de esta tendencia estaba el grupo más reaccionario de ese partido conocido como Unionismo que había aportado sus hombres a las sectas terroristas que colocaban bombas durante el gobierno peronista y que habían colaborado activamente en todos los intentos de golpe antiperonistas. La Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI) era el sector que respondía a Arturo Frondizi y que comenzaba a buscar un acercamiento a algunos sectores del peronismo. El partido minúsculo que aparece bajo el nombre de Cívico Independiente fue el primer intento de lanzamiento a la política del político ultraliberal Alvaro Alsogaray.

El 30 de agosto de 1957 la Convención Constituyente se reúne en Santa Fe comenzando las deliberaciones, los representantes de la UCRI impugnan la convención y se retiran, esto provoca dificultades para sesionar porque los que se quedaron apenas si alcanzan el quorum necesario.

 Mientras tanto en Caracas, Perón se traslada de un departamento a una casa, en ese momento sus colaboradores más cercanos eran Isabel, Landajo, Pablo Vicente y Rodolfo Martínez. Gran cantidad de argentinos se acercaban a saludarlo, él los recibe a todos, quién fuera un muy conocido conductor televisivo Roberto Galán lo visitaba regularmente, también el músico Charlo y la actriz Sabina Olmos. Concurrían muchos dirigentes peronistas como Méndez de San Martin, Borlenghi, Hipólito Paz, Eduardo Colom.

Otra de las visitas que recibió Perón fue la del periodista Luis María Albamonte que usaba el seudónimo de Américo Barrios, con él mantuvo largas charlas convirtiéndose en un cercano colaborador, el periodista testimonió las dificultades económicas por las que atravesaba Perón en el exilio, esporádicamente el empresario y amigo Jorge Antonio le hacía llegar alguna ayuda y también algún sindicato pero nada esto era de manera regular, el líder repartía esa ayuda entre otros exiliados que pasaban dificultades.

El presidente Pérez Giménez nunca lo había recibido a Perón, éste le estaba agradecido por haberle dado asilo, sin embargo, veía críticamente que su gobierno no tuviera una política social de ayuda a los sectores carenciados, en enero de 1958 el régimen venezolano se vino abajo producto de las protestas populares y la decisión de los militares de desplazarlo, él, su familia y varios de sus funcionarios abandonaron el país.

Algunos diarios venezolanos acusaron sin fundamento alguno a Perón de colaboración con el gobierno de Pérez Giménez, por lo que Perón y sus colaboradores, entre quienes se encontraba Cooke que había viajado desde Chile, viendo el clima de violencia decidieron refugiarse en la embajada de la Republica Dominicana, en torno a la embajada se congregaron unos mil manifestantes que se mostraban agresivos, el embajador salió a parlamentar logrando que se retiraran pacíficamente.

Luego un coronel venezolano les informó que el nuevo gobierno había autorizado su salida del país, lo cuál hizo acompañado del embajador dominicano, pero la autorización era sólo para él, Cooke, Barrios e Isabel viajaron unos días después, el lunes 27 de enero un avión despegó del aeropuerto y los traladó a la ciudad de Trujillo, capital de la República Dominicana, el dictador Trujillo le dio amplia libertad a Perón, pagó los gastos y cenaba periódicamente con el axiliado argentino.

Trujillo había llegado al gobierno luego de una invasión estadounidense al país y cuando los invasores se retiraron lo dejaron a él como fiel servidor de sus intereses, Page cuestiona a Perón por haber aceptado ir a asilarse a un país con un dictador de esas características, lo hace como si no supiera que Perón iba donde podía y no donde quería, producto de la presión de los gobiernos argentino y estadounidense sobre los países latinoamericanos para que no recibieran al líder argentino.

Cuando el gobierno Aramburu convoca a elecciones generales para el 23 de febrero de 1958, implicaba el fracaso de la política de los “libertadores”, pero a su vez era un intento de dejar un gobierno que significara la continuidad de la política liberal en lo económico y fuertemente represiva en lo político para evitar el retorno del odiado peronismo.

Desde el peronismo surgían dos opciones la de continuar votando en blanco como en las Constituyente, o en su defecto, votar por alguna de las opciones permitidas, Frondizi realiza el primer movimiento enviando emisarios a conversar con Cooke que se encontraba en Chile, éste abandona Chile y viaja hasta Caracas para consultar a Perón.

En agosto de 1957 ya Cooke había reconocido que sería muy difícil continuar por la vía insurreccional: “Cerrado el camino insurreccional inmediato, no podemos pensar en mantener la unidad mediante un nuevo voto en blanco que dé el triunfo a la Tiranía. Hay que buscar una solución de tipo político”.(2)

Frigerio viaja a Caracas a reunirse con Perón y Cooke, cuando se produce el derrocamiento de Pérez Giménez que obliga a Perón a dejar Venezuela, el pacto ya estaba confirmado, en el momento de los incidentes en Caracas Frigerio se encontraba en la ciudad y también tuvo dificultades para dejar el país.

En la Argentina habían surgido varias agrupaciones denominadas neoperonistas constituidas por dirigentes que habían pertenecido al peronismo y que aceptaban las reglas impuestas por el gobierno dictatorial, la fórmula que sintetizaba sus pretensiones era la de “peronismo sin Perón”.

El pacto con Frondizi consistía en que Perón debía desautorizar la presentación de esos grupos neoperonistas, Frondizi por su parte se comprometía a revisar todas la legislación represiva y las medidas económicas que comprometieran la soberanía nacional, recuperación de los bienes confiscados a los dirigentes peronistas, devolución de los bienes de la Fundación Eva Perón, levantamiento de las inhabilitaciones sindicales, normalización de los sindicatos y la CGT, reconocimiento de la personería política del Partido Peronista y devolución de sus bienes, llamado en el plazo de dos años a una Nueva Convención Constituyente, se establece que el pacto se mantendrá en secreto hasta el 1° de agosto de 1958.

El 3 de febrero Perón envía instrucciones al Comando Táctico Peronista donde señala: “Hay que aprovechar tácticamente el comicio para desbaratar los proyectos de la Tiranía y acercarnos a nuestros objetivos… el objetivo supremo del Movimiento Peronista es su programa nacional libertador, para lo cual necesita la conquista del poder… pero si el voto en blanco nos permitió el 28 de julio dar una magnífica demostración de unidad y poderío… votar nuevamente en blanco implicaría favorecer el triunfo del candidato de las fuerzas oligárquico imperialistas… Es por eso que, desechando factores pasionales y teniendo en vista, como siempre, la conveniencia de la Nación y del pueblo, he resuelto insistir en una directiva de voto en blanco, que en la presente circunstancias nos alejaría de nuestros objetivos…Descartada la acción insurreccional inmediata, lo que corresponde es hacer jugar masivamente nuestro caudal numérico, a fin de acelerar el advenimiento de las condiciones propicias al éxito del levantamiento popular….El Comando Superior Peronista considera que la mejor forma de enfrentar al Grupo de Ocupación es votar por el Dr. Arturo Frondizi , candidato que ha declarado solemne y públicamente su propósito de rectificar la política económica antinacional, restablecer las conquistas del justicialismo y permitir la libre expresión política y sindical de la masa popular. Esta decisión no implica, en modo alguno, una unión con las fuerzas que respaldan al Dr. Frondizi…”.(3)

A continuación de estas instrucciones dirigentes peronistas recorren el país señalando que los peronistas debían votar por Frondizi y no dejarse tentar por ninguna otra opción, el objetivo claro, más alla del pacto que no podía darse a publicidad, era derrotar al continuismo de Aramburu que estaba representado en la candidatura de Ricardo Balbín de la UCRP.

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(1) Correspondencia Perón-cooke Tomo I pag. 118

(2) Idem Pag. 260

(3) Norberto Galasso, Perón. Exilio , resistencia, retorno y muerte. Tomo II Colihue 2011 Pag. 853 y 854

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