El Forjista

Editorial


  Prendé el televisor , apagá tu cerebro

Mayo de 2005

Arturo Jauretche mostró cabalmente como la llamada "libertad de prensa" no era otra cosa que libertad de empresa y cómo los dueños de los medios de comunicación manipulaban la información para que el público sólo accediera a aquella porción que le era conveniente a esos capitalistas.

Todo eso ha adquirido niveles aún mayores desde que la televisión penetra en millones de hogares y se constituyó en el medio de comunicación más poderoso, por eso es que tanto los gobiernos como los grupos económicos han tratado de dominar en este campo.

Jauretche ha insistido con razón en el papel que jugaban los diarios en su época, papel que aún siguen jugando, pero que se han visto superados por el poderío de la televisión, no es casual que los mismos diarios se hayan lanzado a controlar algún canal televisivo. Decía don Arturo que los diarios decidían que noticias podía llegar al público y cuales no, así cualquier político que cuestionara el liberalismo, no contaría con una línea en estos medios.

La televisión juega ese mismo papel en la actualidad, pero su poder es aún mayor, corresponde a ella decidir que temas llegarán al público, cuales no, inventará héroes y villanos, y por sobre todas las cosas, evitará que el pueblo argentino pueda tener una idea clara de lo que realmente sucede a lo largo y lo ancho del país.

La televisión mostrará un país espléndido, si el gobierno de turno le cedió alguna empresa a bajo costo al grupo que controla ese canal, o si el gobierno publica parte de la propaganda oficial en ese medio.

También puede darse el caso que al poder le convenga generar el miedo, para justificar alguna medida represiva, y ahí estará la talevisión, otra vez, machacando sobre los actos más sangrientos, cuando más lo sean, mejor.

Pero veamos algunos casos en concreto.

Los más vistos

Los programas más vistos actualmente en la televisión argentina son el de Tinelli y el de Susana Gimenez.

El tinellismo cuenta entre sus seguidores a los más jóvenes, por eso el contenido de este programa puede ser nefasto de la educación de nuestros niños y jóvenes. Hagamos una salvedad, casi todo el mundo sospecha que las cámara ocultas del programa están arregladas previamente, pero esto no invalida el mensaje que este programa hace llegar a los hogares.

La ideología del programa se asienta en la llamada "viveza criolla" que no es otra cosa, que la más despiadada burla a nuestros semejantes. El esposa entrega a su marido para que sea el motivo de burla de los personajes del programa, a cambio de un televisor 33 pulgadas. Un actor sin trabajo es engañado y creyendo que obtuvo un empleo se percata que no consiguió otra cosa que millones se rieran a costa de él. Todo un mensaje que llega a la cabeza de nuestros jóvenes.

La solidaridad está ausente, la realidad aparece a cuentagotas y sólo si puede ser material para un chiste.El semejante sólo es alguien a quién podemos convertir en objeto de nuestras chanzas.

No habría que olvidar que Tinelli le brindó un gran servicio al menemismo trabajando para su re-elección, como lo hicieron los Vigil dueños de Telefé por aquella época. Una lógica continuación de su carrera empresaria fue la alianza con el otro menemista Daniel Hadad.

El susanismo es la versión televisiva de la revista Gente, ambos también fueron un producto de los Vigil. Esta corriente televisiva ha convertido la superficialidad y la tilinguería en una ideología que impide que cualquier pequeña porción de la realidad aparezca ante los televidentes.

Pero si alguna vez, por casualidad, se produce un comentario sobre algún episodio serio, indefectiblemente será reaccionario y tendiente a defender alguno de los intereses del grupo empresario.

Las biografías de las modelos y los actores serán tema fundamental, la pobreza o la desocupación nunca contaran con segundos de atención de la diva.

El patriotismo queda reducido en estos programas al festejo de los triunfos deportivos, no pareciera existir otra actividad que haga surgir nuestra argentinidad.

Otras tendencias

Veamos algunos otros personajes que son predominantes en la televisión, uno que ya cuenta con casi 40 años de presencia, es Sofovich, quién fuera vocero y funcionario del menemismo.

Pero Sofovich también trabajó sin problemas durante la dictadura, tuvo a Jarolavsky como invitado habitual a su mesa de café en la época de Alfonsín y como ya sabemos se convirtió al menemismo, ni bien llegó el riojano al gobierno nacional.

Gerardo Sofovich fue denunciado por contratarse a sí mismo cuando fue director de Canal 7, pero la justicia menemista se apuró a determinar la falta de mérito, conviertiéndose en otro ejemplo de la impunidad de los funcionarios.

Cuáles son los valores que viene difundiendo Sofovich desde sus programas? En principio, la timba, esta ha sido una constante en gran parte de sus programas, el otro ha sido, la utilización de la televisión para difusión que los gobiernos están para favorecer los negocios de los empresarios y no para tender al bien común. Sofovich fue el más claro ejemplo de la televisión utilizada para los negocios, la incorporación de la publicidad dentro de los programas hicieron escuela y hoy podemos ver más publicidad que contenido.

En su mesa de café se han defendido las ideas más reaccionarias, muchas veces superando a Neustard y Grondona. La incorporación de Chiche Gelblung, otro admirador de la dictadura militar, ha completado el panel de trogloditas.

La otra tendencia que parece enfrentada a la anterior pero que como veremos no es muy diferente, es la de transgresores, calificativo con el que absurdamente se conoce al Pergolini y su amigos.

Estos son transgresores financiados por las multinacionales, o sea que lejos están de cuestionar mínimamente el orden establecido por los grupos económicos. Sin embargo tienen fama de rebeldes, aunque en la campaña electoral para Jefe de Gobierno de la Capital Federal apoyaron sin disimulo a Macri, príncipe de uno de los grupos económicos que llevaron al país a la bancarrota.

El pergolinismo a pesar de su supuesto enfrentamiento con el tinellismo, no tiene demasiadas diferencias, la burla al prójimo es una forma de entretenimiento que comparten ambos conductores. En programas anteriores, cuando también realizaban cámaras ocultas, Pergolini no dudó en burlarse de gente que estaba trabajando, por ejemplo repartidores de pizzas, como vemos todo vale por un punto rating.

Las series

Todos sabemos que tras las series y películas norteamericanas existe un gran componente ideológico, donde se intenta difundir donde están los buenos que son siempre ellos, y donde están los malos, que por lo general, según las épocas, son árabes, latinos, alemanes o japoneses, nunca ellos.

Pero más allá de ese conocimiento, llama la atención alguna de las nuevas series, por ejemplo 24, donde los buenos o sea ellos, ahora torturan, antes sólo los malos lo hacían, actualmente podemos apreciar que los agentes de la CIA, o de otros organismos estadounidentes, no dudan en torturar, "cuando las circunstancias lo requieren".

Lo que a primera vista podría aparecer como una autocrítica, lejos de eso, el objetivo es muy diferente, y no parece ser otro que el público se vaya acostumbrando a que la tortura es un mecanismo útil durante una guerra, y no olvidemos que para Bush estamos siempre en guerra. De esa manera el público norteamericano recibirá como una noticia normal que los soldados norteamericanos torturan en las prisiones iraquíes y en Guantánamo.

Otro objetivo de estas series y que es compartido con el gobierno norteamericano, es el de crear ese sentimiento de miedo permanente que le permitirá a Bush hacer su voluntad a su antojo, justificándose en que están en continuo peligro.

Las cosas más terribles se ven en esa serie, todas provocadas por terroristas islámicos, coincidentemente con las advertencias gubernamentales que en cualquier momento se puede sufrir un nuevo y devastador ataque del terrorismo, mientras tanto Bush continuará permitiendo los buenos negocios de sus amigos capitalistas.

Deportes

En pocos rubros como este, es posible visualizar con tanta claridad el efecto de los monopolios, prácticamente dos cadenas manejan los deportes televisivos, ESPN y FOX, en cuanto a nuestro país, una sola empresa maneja el futbol y paulatinamente se está apoderando de los demás, obviamente nos referimos a Torneos y Competencias.

Las cadenas internacionales están intentando modificar nuestros gustos deportivos, insisten aún sin mayor éxito por ahora, con deportes como el Futbol americano o el beisbol. Incluso difundiendo algunos que ni siquiera conocemos el nombre o lo que es peor intentando hacer pasar por deportes, actividades que precisamente son lo contrario al deporte, por ejemplo el poker, mostrando la comercialización a la que han llevado al deporte.

En cuanto a la Argentina, resulta totalmente distorsionante el monopolio que ejerce Torneos y Competencias, esta empresa es dueña absoluta de nuestro futbol y ya dispone de los horarios de los partidos, deja a un lado a aquellos protagonistas que no le son sumisos, como ocurrió con Castrilli.

LLama la atención que ninguna asociación de periodistas se haya preocupado por la suerte de aquellos colegas deportivos que tienen escasas posibilidades de trabajo porque han señalado el papel monopólico y distorsionante de Torneos y Competencias y su principal socio Julio Grondona.

Conclusiones

Por cierto que existen algunos programas que son o fueron de gran interés, tal el caso de las investigaciones de Telenoche Investiga o las repeticiones del programa de Michael Moore, ciertos documentales u otros que seguramente no conocemos, pero es indudable que la televisión actual no se escapa de lo que señalamos al principio, su papel es nefasto para la educación de nuestros jóvenes, la cultura nacional es degradada a niveles alarmantes, se confunde entretenimiento con la falta de respeto a nuestros semejantes.

En definitiva los valores que se difunden lejos están de lo que cualquier padre pretendería para sus hijos, lejos de la solidaridad, el patriotismo, la defensa del necesitado, y muy cerca de prototipos que sólo pregonan el triunfo a cualquier precio y el desprecio por los más débiles.

Imposible será tener un país más justo mientras los medios de difusión continúen en las manos actuales, es imprescindible que el gobierno permita el acceso de las cooperativas, los sindicatos, las universidades a estos medios y en particular a la televisión que en la actualidad es el medio más poderoso.

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