El Forjista

Editorial

 

OCTUBRES

30 de Octubre de 2010

Las jornadas de duelo del 27, 28 y 29 de octubre de este 2010 tuvieron alguna similitud con aquellas lejanas e históricas del 17 de octubre de 1945, aquél día en que dio inicio lo que se llamó peronismo el pueblo rescató a su líder de la prisión en la Isla Martín García para llevarlo en pocos meses a la primera magistratura. En estos días actuales un pueblo rescató a su líder de la calumnia y la mentira de los poderosos. Obreros, oficinistas, jubilados, jóvenes y sorprendentemente mucha clase media quiso desmentir de la manera más contundente a la prensa canalla en su intento por demonizar a un político que tuvo el coraje enorme de decir basta a la impunidad de los criminales y al saqueo de nuestra economía.
Otro parecido entre aquél y este octubre es que las clases dominantes ni se lo esperaban, se creyeron sus propias mentiras en su intento por mostrar un proyecto desgastado, pero para su sorpresa, de todos los rincones emergió un pueblo dispuesto a agradecer al único político que en las últimas décadas estuvo dispuesto a escucharlos, y si hay algo que no podrá parar ningún magnate será la voluntad de un pueblo agradecido.
Los miembros de la oligarquía y sus sirvientes bien pagos apenas si pudieron disimular su alegría en las primeras horas posteriores a que se conociera la noticia del fallecimiento de Néstor Kirchner, pero con el transcurrir de las horas y el fluir de esa marea inmensa, se empezaron a preocupar, estaban asistiendo azorados al nacimiento de una mística que había surgido de la férrea voluntad de un líder democrático que entregó su vida por una causa, de un dirigente que puso mística ahí donde hace no muchos años sólo había desolación.
Una gran pensador del siglo XX, Erich Fromm, decía que perder la esperanza era como estar muerto por eso es que Néstor nos dio algo de vida a todos los argentinos, precisamente esa mística y esa esperanza es la que le da justificados motivos a la oligarquía nativa para comenzar a preocuparse.
Kirchner ya se ganó un lugar en nuestra historia grande, pasarán las décadas y los estudiantes leerán sobre sus muchos actos reivindicatorios, en tanto las editoriales de Morales Solá tendrán vida apenas hasta el próximo fin de semana cuando sean utilizadas en un country para limpiar la parrilla, por su parte los libros de Majul y Tenembaum ya habrán sido carcomidos por la humedad, las ratas y el olvido.
Estos días mostraron que es posible saltar la muralla de la desinformación de los medios concentrados obnubilados por denostar contra Cristina, Néstor y en los últimos días contra la dirigencia de la CGT. Con diarios como Página 12 y Tiempo Argentino, con infinidad de blogs y sitios en Internet,  con programas televisivos como 6 7 8, y con una buena cantidad de audiciones de radios que no están sometidos a los dictados de Clarín , La Nación, Fontevechia, Vila - Manzano - De Narvaez, es que una gran cantidad de personas rompió el cerco y no se dejó atrapar en la maraña de mentiras de las corporaciones. La juventud que pobló la Plaza de Mayo durante esos tres días fue una demostración de lo que está ocurriendo sin que las clases dominantes se hayan enterado.
Esa juventud ha sabido valorar el sacrificio que un dirigente que hasta el último día estuvo dispuesto a presentar batalla, significativamente tres días después de su anterior problema cardíaco estaba presente en un acto de la juventud. Kirchner sabía que las fuerzas de la reacción estaban agazapadas esperando dar un nuevo zarpazo, y así ocurrió con la nueva traición del vicepresidente. A propósito, presenciando el impactante apoyo dado a la presidenta no parece haber pagado ningún costo político como presagiaban los políticos opositores y los títeres disfrazados de periodistas por el veto a la vergonzosa ley del 82% móvil impulsada por quienes en otros años redujeron las jubilaciones.
Otra cuestión sobre ese emocionante apoyo juvenil que nos parece que no ha sido suficientemente destacado por estos días, pocas veces en la Argentina se vivió con una libertad como desde 2003 en adelante, y eso es algo que sobre todo los jóvenes saben apreciar.
Sin duda la congoja de hoy, dará paso al orgullo en algunos días más, cuando este maravilloso homenaje que un pueblo agradecido le brindó a Néstor Kirchner, muestre que seguramente ninguno de aquellos que lo calumniaron salvajemente podrán nunca obtener ese reconocimiento que los pueblos sólo brindan a quienes les son fieles y no se arrodillan ante los poderosos. Sólo las muertes de Gardel, Yrigoyen, Eva, Perón, Alfonsín y ahora Kirchner llenaron las calles de Buenos Aires con lágrimas y amor de un pueblo que no olvida a quienes les dieron alegría y felicidad.
"Gracias Néstor, Fuerza Cristina” tal vez haya sido la síntesis de estos días de luto, nadie duda de la fortaleza y el coraje de la presidenta, personalmente pudo comprobar el inmenso afecto y solidaridad de gran parte de los argentinos, pero la responsabilidad recae en todos, principalmente en aquellos que sabemos perfectamente qué le podría  ocurrir al país y a los desposeídos si las fuerzas minoritarias del privilegio llegan a retornar al poder.
  

Volver a la Página Principal