El Forjista

Editorial

 

La necrofilia de Carrió y De Narváez

junio de 2011

Un gran pensador del siglo XX, Erich Fromm, afirmó lo siguiente: “No hay distinción más fundamental entre los hombres, psicológica y moralmente, que la que existe entre los que aman la muerte y los que aman la vida, entre los necrófilos y los biófilos”.

Fromm solía utilizar un ejemplo para graficar un caso de patente necrofilia, se refería a un general español franquista que utilizaba la consigna "¡Viva la Muerte!".

Si tuviéramos que buscar casos similares en nuestra historia seguramente podríamos encontrar varios, pero pocos serían tan contundentes como el anónimo "¡Viva el cáncer!" que apareció en algunas paredes de Buenos Aires cuando se supo que esa enfermedad estaba apagando la vida de Eva Perón.

Pero también es posible encontrar casos contemporáneos de necrofilia, particularmente en casa una de las declaraciones de Elisa Carrió, sólo relataremos aquí unas pocas, pero sin duda se pueden encontrar muchas más por la obsesión con la muerte que se apoderó de la líder de la Coalición Cívica.

Luego del lockout de los patrones del campo, en el programa del eterno golpista Mariano Grondona, refiriéndose a la presidente y a su esposo, Carrió se despachó afirmando que "La gente en la calle los quiere matar".

En tanto, después del fallecimiento de Néstor Kirchner señaló que desde esa muerte ella dormía más tranquila y cuando la presidenta anunció que volvería a someterse a la voluntad popular presentándose como candidata a un nuevo período, desde el canal TN volvió a realizar una serie de declaraciones injuriosas contra la presidenta y de paso señaló que ella misma tal vez se hubiera alegrado si hubiese podido quedar viuda.

Evidentemente, Carrió considera a la muerte como un mecanismo adecuado para librarse de adversarios políticos o de esposos.

Llama la atención que aquellos canallas de la prensa que ven crispación debajo de cada baldosa o en la impresionante fiesta popular del Bicentenario nunca detectan indéntica actitud en las acciones de Carrió, por el contrario, permanentemente la entrevistan y alientan sus desvaríos.

Los últimos días también han mostrado al socio del radicalismo, el empresario Francisco De Narváez, aplicando los mismos métodos de Carrio cuando al referirse al ex presidente Kirchner dijo : "que eligió morirse, antes que perder una elección". Luego se disculpó por tamaña brutalidad, pero su mentalidad quedó expuesta para que podamos evaluar la calidad de personas que se esconden detrás del dinero que paga publicidades vacías y carentes de los más elementales principios.

Cabe señalar una particularidad común de estos necrófilos y es la ausencia de convicciones, baste para eso ver el recorrido político de ambos para detectar que sus permanentes cambios de partidos y alianzas denotan que no tienen ideas fuerzas que defender por eso han devenido en meros instrumentos de las grandes corporaciones.

Por nuestra parte confiamos que los argentinos volvamos a mostrar nuestro compromiso a favor de la vida y que en ese camino vayamos dejando en el olvido a estos profetas del odio.

 

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