El Forjista

 

Lanata encontró su lugar en el mundo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El ex periodista y actual operador político del grupo Clarín, Jorge Lanata, decidió establecer su residencia en la ciudad de Miami, creemos que ha adoptado una certera decisión al elegir el lugar que mejor se adapta a su actual profesión.

En esa ciudad del Estado de Florida se han establecido aquellos sectores privilegiados que decidieron huir de Cuba luego de la revolución que desalojara a la dictadura de Fulgencio Batista que contaba con el apoyo de los Estados Unidos.

Algunos exiliados, a los que se los ha bautizado con el apodo de "gusanos", se convirtieron en prósperos empresarios a partir del dinero aportado por la Central de Inteligencia Americana (CIA) para realizar innumerables acciones contra el gobierno cubano, acciones que incluyeron actos de terrorismo e intentos de invasión como el realizado en la Bahía de Cochinos. Esos actos de agresión continua contra ese pequeño país contaron con el silencio cómplice de la prensa imperialista.

A partir de esa política de hostigamiento hacia Cuba, Miami se convirtió en el mayor centro de conspiración contra los gobiernos revolucionarios y democráticos de América Latina, esa política perdura hasta la actualidad, para citar un sólo ejemplo, digamos que los jefes policiales que intentaron derrocar al presidente ecuatoriano Rafael Correa en el 2010, mantuvieron una reunión previa a ese intento, con agentes de la CIA en la ciudad estadounidense.

Lanata se ha especializado, a partir de su rendición a los deseos y al dinero de Magnetto, en efectuar operaciones políticas desestabilizadoras contra el gobierno popular y democrático de Cristina Fernández de Kirchner.

Prácticamente todas esas operaciones se han asentado en las mentiras más canallescas, señalarlas todas implicaría escribir un libro, pero mencionemos algunas apenas. Lanata denunció que el vicepresidente Amado Boudou había viajado a Uruguay con varios bolsos, supuestamente repletos de dinero, pero para desgracia del operador de Clarín, las cámaras de televisión captaron que a la misma hora que supuestamente debía cruzar el Río de la Plata, Boudou estaba en un acto oficial, quedando desmentida su noticia por la realidad, obviamente nunca se disculpó, porque su función no es dar noticias sino desgastar y desestabilizar a un gobierno.

También anunció la intervención del Canal 13 y el levantamiento a su programa, haciendo un llamamiento a sus telespectadores para que evitaran semejante atropello, por cierto que eso nunca ocurrió ni siquiera estuvo en la mente de los funcionarios adoptar dicha decisión. Tampoco nadie se movilizó por Lanata como sí lo hicieron miles en defensa de la libertad de expresión de Víctor Hugo Morales.

Pero la obra maestra la realizó contra Aníbal Fernández unas semanas antes de la elección, para eso debió pactar con asesinos condenados a cadena perpetua para que declararan contra el ex jefe de gabinete, sorprendentemente esos asesinos que colaboraron para que Vidal ganara las elecciones en la provincia de Buenos Aires, fueron quienes se fugaron a los pocos días que la gobernadora del PRO asumiera su mandato.

Esta operación contra Aníbal Fernández contó con el beneplácito de los guardiacárceles que ayudaron a que el equipo de Lanata ingresara al Penal y que también colaboraron con la fuga de los asesinos. ¡Con razón Jorge Lanata decidió irse a otro país! Esta obra de la infamia no quedaría completa sin señalar que a otro de los implicados se lo entrevistó en el living de la ex republicana Elisa Carrió.

Seguramente en Miami encontrará el clima propicio para poder desarrollar nuevas operaciones, esta vez con la ayuda de algún "gusano" o de algún agente de la CIA que son especialistas en este tipo de canalladas.

La vinculación de Lanata con los Estados Unidos no es nueva, gracias a Wikileaks nos enteramos que cuando era director del diario Crítica concurrió a la embajada a pedir ayuda y a cuestionar al gobierno de Néstor Kirchner, en otra época a quién hacía algo así se lo llamaba cipayo, pero en épocas del gobierno de Macri, esto es casi una "normalidad" de esas que tanto le gustan a Luis Majul, el meloso adulador de Lanata y Macri (14 palitos mediante).

Una cámara oculta nos mostró a un Lanata puteando apesadumbrado porque Hugo Chávez había ganado las elecciones en el 2012, él junto a toda la oposición argentina había viajado para sumarse a la campaña promovida por el gobierno de los Estados Unidos contra Chávez, si hasta el "socialista" vergonzante Binner expresó que hubiese votado por Capriles.

Como no le pudo traer a su patrón Magnetto una victoria, intentó ganarse su abultado sueldo armando una opereta en la aduana venezolana a su regreso, denunciando que le habían querido secuestrar el material, sólo se trató de un nuevo papelón para mostrar su incondicionalidad con los poderosos sea en Venezuela, la Argentina o los Estados Unidos.

No descartamos que su salida del país se pueda deber también, a no tener que dar explicaciones a la Justicia por sus vinculaciones con peligrosos asesinos, según algunas versiones el dinero que Clarín le pagó a los fugados es el que utilizaron éstos para coimear a los guardias. Lo indudable es que luego de su aparición en el programa del canal 13 la situación de los presos cambió drásticamente obteniendo libertades que le permitieron fugarse sin despeinarse.

Y por último, es posible que tampoco quiera dar explicaciones a muchos que votaron a Macri por la campaña desplegada por él y sus patrones y que muy posiblemente se estén preguntando si no cometieron el gran error de sus vidas.

Sea la que sea la causa de la huida de Lanata hacia una tierra con playas, huracanes y gusanos, desde la cual se alegra del despido de periodistas promovidos por el gobierno de Macri y justifica la persecución de su patrón contra su contracara moral, Víctor Hugo Morales, lo indudable es que Lanata optó por ponerse del lado de los poderosos, pero para su desgracia él sabe perfectamente a quién está sirviendo.

Fue él quien dijo con total certeza que lo que no soporta Clarín es que no le tengan miedo, por lo que cabe preguntarse si lo que a él lo llevó a cambiar de bando fue miedo o sólo se trató de dinero, sea cual fuera la opción elegida el suyo es un viaje de ida, difícilmente pueda retornar a transitar los espacios del pueblo y de aquellos periodistas que pueden decir con orgullo que nunca se arrodillaron ante los poderosos.

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