El Forjista

Las razones de Eva Perón

Capítulo 7 - El confesor

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Sigue trabajando profusamente en la radio poniéndole la voz a mujeres célebres, pero también participó en otros ciclos como “En el valle hay sombra”, radioteatro que se emitía a las 18 horas, en un policial titulado “El llamado de la medianoche” y en otras obras que interpretó hacia fines de 1944 como “Tempestad” y “La dama del 18”. Muestra de su creciente notoriedad fue que realizó junto a Narciso Ibañez Menta un especial para Navidad.

En una oportunidad en que el sacerdote Hernán Benítez se encontraba en Radio Belgrano realizando el sermón de Semana Santa, Eva se le acercó una vez concluida su alocución y le indicó que necesitaba hablar con él, acordaron que se encontrarían el domingo de Pascuas en la iglesia del Salvador, Eva estuvo en  el lugar como habían arreglado, pero el cura no apareció.

Tiempo después cuando Perón y Eva ya vivían juntos, Benítez concurrió al departamento de la calle Posadas para hablar con Perón de quién era amigo, cuando está por retirarse, Perón le indica que su esposa quiere saludarlo, ella le dio la mano y a continuación le disparó: “Nosotros nos conocemos ¿no se acuerda? Usted me citó y me dejó plantada, un domingo, a las cuatro de la tarde, en el Salvador. ¡Claro! Si yo hubiere sido una Anchorena, no me dejaba plantada…”.

Benítez reconoció que Eva tenía razón, desde ese momento se convirtió en el confesor de Eva y en una de las personas en que más confiaba.

El 30 de mayo de 1945 se estrenó la película  “La cabalgata del circo” dirigida por Mario Soffici protagonizada por Libertad Lamarque y Hugo del Carril, con Eva y Armando Bo como actores de reparto.

Hugo del Carril contó tiempo después que en un descanso de la filmación, Eva le preguntó si recibía muchas cartas de sus admiradoras, el actor le respondió afirmativamente, y lo consultó si las respondía, el cantor y actor le contestó que no tenía tiempo para responderlas a todas, a lo cual Eva le recomendó que dentro de sus posibilidades las respondiera a todas, esa fue su actitud cuando estando a cargo de la Fundación recibía miles de cartas con los pedidos más diversos y conformó un equipo para dar respuestas a todas las solicitudes.

En esta película se construyó una leyenda sobre una supuesta cachetada que Libertad Lamarque le habría pegado a Eva, en su autobiografía la famosa actriz relató las impuntualidades de Eva lo que provocó que se decidiera cambiar el horario de grabación, lo cual perjudicaba otros proyectos que Lamarque mantenía en radio y teatro, pero negó rotundamente el incidente de la cachetada afirmando además que casi no habló con la actriz en ascenso.

El director de la película, Mario Sofficci reconoció que hubo un incidente entre las actrices pero que no llegó a mayores, también desmintió que Lamarque tuviera prohibido el ingreso al país durante el gobierno peronista, aclarando que siempre mantuvo propiedades en el país, entrando y saliendo cuando lo decidía, las razones de sus viajes eran que en el exterior cobraba un dinero que en el país no se podía pagar, durante un largo tiempo fue una de las actrices más cotizadas del continente.

Sin embargo ambas actrices depusieron sus diferencias cuando Libertad Lamarque llamó a Eva pidiéndole ayuda para conocer el paradero de su hija que se encontraba  en un país de Centroamérica cuando se produjo un terremoto, Eva intervino y a las dos horas Lamarque pudo hablar con su hija.

En el estreno de “La cabalgata del circo” comenzó a aparecer ese odio irracional de ciertos sectores que arrojaron bombas de humo obligando a suspender la función.

En la siguiente película, Eva ocupó el papel protagónico, se titulaba “La prodiga” y no se llegó a estrenar. Mario Sofficci era el director, comenzó  la filmación en septiembre de 1945 mientras que el guión era una adaptación de Alejandro Casona a un libro de Pedro Antonio Alarcón, la película parecía un adelanto sobre el papel que iba a desempeñar Eva, pues trataba sobre una mujer que era llamada “la madre de los pobres”, una vez concluida Sofficci se la proyectó a Eva y Perón, pero como éste estaba próximo a asumir la presidencia decidieron que no era conveniente su proyección. La película recién se estrenó en 1984.  

Ir al capítulo siguiente

Volver al índice