El Forjista

 

El señor de la Corte, otro libro gorila

 

Dijimos en otra oportunidad, que a esta altura, los libros que tienen como única finalidad difamar y calumniar al peronismo, deberían ser considerados como un nuevo género, teniendo en cuenta la gran cantidad de libros que aparecen con esa diáfana intencionalidad.

Es más, debería hacerse anualmente la Exposición del Libro Gorila, con la presencia de sus más encumbrados representantes como Lanata, Majul, Wiñasky y también con los nuevos valores como Natalia Aguiar la autora de “El señor de la corte” que intentaremos comentar brevemente.

Al igual que los libros de los autores más experimentados, a éste le auguramos también un destino de mesa de saldos, por lo tanto, si usted quiere leerlo y no tiene los 380 pesos, espere un poco y posiblemente lo pueda encontrar en unos meses a un precio módico.

Ya sea por la torpeza de Lorenzetti que intentó censurarlo, o por un habilidoso recurso de márketing, lo cierto es que este libro tuvo una repercusión inusitada, cuando la editorial lo retiró de las librerías, para volverlo a enviar unas semanas después.

Natalia Aguiar trabaja para el diario oligárquico La Nación y para el sitio de Internet SudamericaHoy, un lugar desde donde se destila veneno contra los gobierno progresistas de América Latina.

Precisamente el prólogo de este libro fue escrito por la directora de ese sitio, Carmen De Carlos que escribió lo siguiente sobre la marcha del 1° de abril a favor del gobierno neoliberal: “Los argentinos que votaron a Mauricio Macri no están identificados con manifestaciones de bombo y platillo. Lo suyo, más bien, tendía a las cacerolas durante la década Kirchner. Pero el sábado, esos mismos argentinosle dieron a probar a sindicatos, piqueteros y al núcleo del kirchnerismo que trabaja sin descanso para que Argentina reviente, un poco de su propia medicina: Una marcha en toda regla. Miles de argentinos se manifestaronen su día de descanso, por la democracia. Las imágenes mostraban que no había autobuses acarreados. Tampoco “choripán” ni enormes y costosas pancartas ponderando un líder o denostando a otro. La gente que salió a ocupar, en paz, las calles fue a cara descubierta, por su cuenta y riesgo, por “la democracia”” Un claro ejemplo de periodismo militante.

Efectivamente como dice la señora ese día agentes de inteligencia, admiradores de la dictadura y otros especímenes de similar ideología salieron a defender “la democracia” y a gritar histéricamente que “los desaparecidos están bien desaparecidos”.

Natalia Aguiar asume una clara posición favorable al gobierno macrista y muy amigable hacia las corporaciones, que como sabemos son casi lo mismo, mientras mantiene una actitud similar a los manifestantes del 1° de abril cuando debe referirse al gobierno anterior.

Llama la atención que en el libro se mencionen decenas y decenas de denuncias de todo tipo y que en la solapa del libro se la presente como “periodista especializada en temas judiciales, políticos, y vinculados a la corrupción”, pero que no haga mención a ninguna de las muchas denuncias contra el presidente Macri y sus funcionarios, sólo menciona la causa de las escuchas pero para recordar  que fue absuelto y aquella por incluir a los parientes en el blanqueo.

Pero Aguiar no hace ninguna mención a las causas pasadas del presidente por ejemplo cuando se dedicaba a contrabandear y fue salvado por la Corte Suprema Menemista, y menos aún a las causas recientes como el escándalo internacional de los Panamá Papers.

Veamos en cambio, que actúa con muy distinta vara cuando se trata de la expresidenta, se lamenta al menos en dos oportunidades, porque Cristina Fernández de Kirchner fue sobreseída en la acusación por enriquecimiento ilícito, mientras que cuando señala que Lorenzetti tendría acciones en un hotel, sin que nada lo justifique recuerda que Cristina está siendo juzgada por ser dueña de hoteles, sin mencionar que quién la investiga es el impresentable juez Bonadío, al que se cuida de criticar en su libro.

Sin embargo, cuando menciona que Lorenzetti tiene cuentas en el exterior no se le ocurre asociarlas con las múltiples empresas offshore del presidente, cuando señala que Lorenzetti tendría testaferros, tampoco se le ocurre mencionar a Gustavo Arribas, el que vive en el departamento del presidente, acusado de ser el testaferro de Macri y que fuera denunciado por cobrar coimas en otro de los escándalos internacionales como Oderbretch, que ya no salpican al gobierno sino que lo tapan.

Pero tal vez el acto más deleznable de esta autora, es calumniar a Néstor Kirchner sin pruebas y con una mera hipótesis, utiliza una hipótesis para ensuciar la memoria de un presidente elegido por el voto popular, método típico de quienes intentan hacer mérito para entrar en el círculo de los sirvientes del poder con altos sueldos.

Como Néstor Kirchner le otorgó la autonomía financiera al Poder Judicial intenta señalar que Kirchner habría recibido un soborno por cumplir con lo que dice la Constitución con respecto a ese Poder, así lo dice: “La hipótesis que barajan algunas fuentes es que Lorenzetti, le habría entregado al ex presidente Kirchner el 30% o más del total de esos activos. Es decir ‘el peaje’(soborno) para la transacción que llevaban delante de manera supuestamente conjunta”.

En otro lugar donde queda claro la posición de la autora a favor de las corporaciones es en su posición contraria a la Ley de Medios, asumiendo la defensa de los grandes medios y presentándola como una lucha por la libertad de expresión y no como lo que fue, un intento por democratizar la comunicación, y que la misma no sean sólo un privilegio de los poderosos.

Otra omisión notoria es que no se mencione la nota de Jorge Lanata en Radio Mitre cuando en diciembre de 2013 entrevistó a unos de los ex socios de Lorenzetti llamado Gustavo Tita que declaró: "Hace 20 años que conozco a Ricardo Lorenzetti, y hace años que lucra con el negocio de la salud. Lo hace por medio de su hijo, Pablo Lorenzetti", siguió diciendo el ex socio: "Ellos se quedaron con el monopolio de la salud en Rafaela, Lorenzetti hizo callar las voces de la radio en su contra, esto lo digo por la Ley de Medios".

A partir de ese momento, fue como si Clarín hubiese secuestrado al presidente de la Corte porque  se convirtió en un obediente empleado de los deseos del multimedio  y actuó para que la Ley de Medios no se aplicara
Abordemos ahora lo que se supone el tema central del libro que es sobre los supuestos ilícitos de Lorenzetti, algún día el kirchnerismo debería asumir la autocrítica y aceptar que se equivocó  al proponer para la Corte a un personaje tan oportunista y carente de principios como Lorenzetti.

El actual presidente de la Corte ha manejado de manera absolutamente discrecional a través de gente de su confianza, el voluminoso presupuesto de la Justicia, tanto se ha envalentonado que ha permitido la implementación de un Sistema Informático tan costoso como inservible.

Pero como dijimos antes, si Lorenzetti le ha servido tan dócilmente ¿por qué se lo quieren sacar de encima las corporaciones económicas y el macrismo?, creemos que una de las razones es que Lorenzetti se encuentra tan desprestigiado que ningún sector acepta que el presidente de la Corte sea considerado como tropa propia,  las corporaciones y el gobierno toman una conveniente distancia de un personaje tan cuestionado.

Pero por otra parte, este libro forma parte de la misma operación de Carrió contra Lorenzetti, que consiste en disciplinar a todo el Poder Judicial, la corte ha emitido un par de dictámenes que no le fueron simpáticos al gobierno, por ejemplo el cuestionamiento al desproporcionado tarifazos con que periódicamente castigan a la población.

El gobierno designó dos nuevos integrantes de la corte en los cuales confían y pretenden que sean ellos quienes presidan la Corte, especialmente Rosenkrantz, el hombre de Clarín en la Corte, de esa manera confían en disciplinar a todo el Poder Judicial que ya tiene al presidente y a todo el gabinete sospechado de los más diversos delitos.

Esta operación también le sirve a Carrió para mantener su gimnasia denunciante que le resulta tan redituable ante los sectores antiperonistas de la Capital federal y de esa manera puede seguir manteniendo el silencio cómplice contra la corrupción del gobierno macrista, Carrió fue afectada de una repentina ceguera que le impide ver toda la mugre de un gobierno que está saqueando impunemente al Estado Nacional.

Imbuido del espíritu gorila del 1° de abril y con toda la intención de congraciarse con los sectores de poder, este libro insignificante será olvidado dentro de poco tiempo, no así el personaje insignificante al cual se refiere, porque las generaciones futuras se preguntarán como alguien así pudo comandar el máximo tribunal de la nación, la respuesta es sencilla, porque es una demostración del estado putrefacto de ese poder que se niega a democratizarse y que se ha subordinado a los grupos económicos concentrados.
 

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