El Forjista

Editorial


 La caída de Bush

Noviembre de 2005

Miles de argentinos y manifestantes llegados desde otros lugares de la región se aprestan a repudiar la visita de Bush a Mar del Plata para participar de la Cumbre de las Américas.

Mientras esto ocurre varios analistas internacionales coinciden en señalar la debilidad política del presidente norteamericano, evidenciado en las encuestas de opinión y en el comportamiento de los medios de comunicación que comienzan a plantear algunos tímidos cuestionamiento al gobierno de su país.

Posiblemente la derruida imagen de Bush pueda alegrar a los millones de personas que en todo el mundo se indignan diariamente con su sangrienta política, pero nosotros preferimos advertir sobre los continuos peligros que implica que líderes con la mentalidad de George W. puedan llegar a la presidencia del país más poderoso de la Tierra.

En principio no debe descartarse que un oportuno golpe de timón le permita retomar el prestigio perdido, ya lo vimos cuando los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron capitalizados políticamente por ese presidente, que en aquellos momentos también estaba bastante desprestigiado.

También hemos visto con anterioridad, que mandatarios norteamericanos que no la estaban pasando demasiado bien en el orden interno, decidieron embarcarse en una nueva aventura bélica que inmediatamente significó un alza de sus acciones políticas.

El tema central es averiguar por que el pueblo norteamericano acepta dócilmente, sin ningún espíritu crítico, las operaciones de "inteligencia" de su gobierno, no olvidemos que hace un año Bush fue re-electo con una diferencia mayor a la obtenida en la primera presidencia.

Por qué el pueblo norteamericano aceptó la injusta guerra de Irak?, a pesar que el mundo entero se opuso y se organizaron multitudinarias marchas para repudiar esa masacre que ni siquiera merece el titulo de guerra por la diferencia abrumadora de potencial bélico.

Además debe indicarse que el Bush actual no es demasiado diferente a los anteriores presidente norteamericanos, casi todos fueron responsables de alguna invasión, y es casi idéntico a Reagan y a su padre, de los que continúa su política. Por lo tanto en caso de producirse el deseado ocaso de Bush hijo, no sería de extrañar que en pocos años tengan un nuevo presidente tan o más dañino que el actual.

Volvamos sobre la cuestión de la sumisión del pueblo norteamericano, en principio digamos que el Partido Republicano en el poder, es el representante de la gran clase empresaria estadounidense a la cual sirve y responde, dentro de esa clase capitalista se encuentra como uno de los principales socios los dueños de los medios de comunicación.

Esos medios tienen un comportamiento absolutamente anti-democrático y elitista, y sólo permiten la difusión de las noticias que respondan a sus intereses económicos, por eso fueron totalmente corresponsables de la guerra de Irak a la que apoyaron ciegamente, y se negaron a difundir aquellas opiniones diferentes.

Fueron los medios periodísticos los que se negaron a mostrar los cadáveres de los norteamericanos muertos en Irak siguiendo las instrucciones del gobierno, fueron también esos medios los que no dan las cifras de muertos iraquíes.

Hombres como Noam Chomsky o Michael Moore no son escuchados y no tienen la mínima posibilidad de transmitir sus opiniones, por lo menos en los grandes medios que llegan a todo el país.

Además estos medios de comunicación, dependen de la publicidad, y obviamente las grandes cuentas corresponden a las grandes corporaciones, que dejarán de publicitar en aquellos medios que digan cosas inconvenientes, por ejemplo que el gobierno norteamericano mintió para poder iniciar guerra en Irak, o que varios integrantes del gobierno tienen intereses en las empresas bélicas, por lo cual la guerra le significa una importante ganancia económica.

Al parecer Bush traspuso ciertos límites, además la guerra no fue tan fácil como pensaban, y no pueden controlar ni silenciar el reclamo de las madres que saben que sus hijos murieron en una guerra que sólo beneficia a unos pocos, ahora los medios difunden cuales fueron las mentiras para iniciar la guerra, pero ellos también fueron cómplices por no investigar y preguntar como era su obligación.

Pero además existe otro componente importante para mantener al norteamericano medio en la mayor ignorancia, ese elemento es la inteligente utilización del miedo como herramienta de dominación de masas, luego de los atentados del 11 de septiembre, varias veces los mismos funcionarios del gobierno advirtieron sobre la posibilidad de un nuevo atentado.

El manejo del miedo posibilitó cercenar muchos derechos, todo en nombre de la lucha contra el terrorismo y el patriotismo, cualquiera que surgiera con una crítica al gobierno era acusado de falta de patriotismo, de esa manera se ejerció un control del pensamiento que le permitió a Bush iniciar la guerra contra Afganistán y luego contra Irak.

Por supuesto que visto desde la Argentina, nada podemos hacer para variar ese estado mental de gran parte de los norteamericanos, pero sí podemos hacer mucho para evitar que los argentinos volvamos a caer en ese engaño que significó creer que el "estilo de vida americano", era un objetivo deseable para nuestro país.

Los Hadad, Longobardis, Grondonas, Neustads, Menems y muchos otros fueron propagandistas de esa ideología, si algo faltaba para mostrar "el estilo americano" quedó evidenciado con el Huracán Katrina, donde los adinerados escaparon y nada hizo el gobierno para evitar que los pobres, la mayoría negros y latinos, sufrieran las terribles consecuencias.

Mientras tanto, la madre del presidente Bush declaraba que como la mayoría de las danmificados eran pobres estaban acostumbrados a vivir de esa manera, mostrando el mismo desprecio por los necesitados que acá muestra la oligarquía y ciertos sectores de clase media.

Además debemos mantenernos atentos y no dejarnos arrastrar por los medios de comunicación, que aquí también integran el poder económico que muchas veces actúan contra los intereses populares y la democracia.

Y por sobre todas la cosas debemos exigir al gobierno de nuestro país que no acepte las imposiciones norteamericanas y del FMI; y en cambio persista en la integración regional que marche aceleradamente hacia la definitiva Unión Latinoamericana.

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